La mañana

En uno tiempos te nublabas por capricho,
a veces sales con el Sol,
generalmente llegas antes,
siempre antes de mí.

Te admiro en silencio,
y no te comprendo,
pero me gusta tu calma,
tu tibieza fría,
la sensación de estar antes,
que el propio mundo real.

En ocasiones dejas ver la luna,
a veces te llenas del Sol,
generalmente despierto solo,
en tus brazos complacientes.

Cuando despierto contigo,
mis días duran más,
vivo más,
eso siento,
me llevo por cada una de las horas,
toda tu vitalidad.

Por la noche me recuesto,
a la sombra de la noche,
que antecede tu llegada,
cada vez,
por toda la eternidad.

oda a mi café

Amargo, caliente y profundo,

vas llenando todo por dentro,
desagarras de manera salvaje,
tu sabor penetra y lo siento en mis manos.
En silencio te deslizas, como navajas,
un suspiro caliente escapa de mi cuerpo cansado,
de mi pensamiento aturdido,
de mis pies cansados.
Contenido en una ironía capitalista,
simbolizas lo que no eres,
representas todo lo que hay,
sabes a algo contradictorio,
admirado y repudiado,
por todo lo demás.
Te quedas en mis labios, 
dentro mi,
no haces más que alterarlo todo,
pero al mismo tiempo me reconfortas,
eres de esas cosas,
que da vida mientras me matas.

Musa

Cuando me empiezas a hablar de ti,
y te ríes conmigo, pareciera que te escucho,
cuando te miro y te toco luces tan real,
pero cuando veo tu belleza,
me doy cuenta que no existes.

¿Porqué nadie te conoce en mi mundo?
¿Porqué no puedo hablar de ti?
Es que no tiene sentido,
nadie entendería que estas ahí.

Es que en realidad no lo estas,
pero me inspiras,
tus piernas largas,
tus gestos sensuales,
tus manos suaves,
el calor de tu voz,
el color de tu pelo,
y tu mirada marrón.

Te haces llamar por un nombre,
que no puedo recordar,
como mirar mis manos en un sueño,
como tararear una canción que no está.

Tu recuerdo, tu presencia,
nuestra conversación fugitiva,
secretamente enraizado en mi mente,
como un hallazgo prohibido,
una cueva perdida en la jungla, un manantial.

Podría beber eternamente de tus labios,
de tu pecho,
de tu amor,
podría admirarte sin tocarte toda la eternidad,
perderme en tus palabras,
renacer en tu risa,
iluminar mi mundo con el brillo de tus ojos.

Cuando abro los ojos y ahí estas,
nunca hay nadie alrededor,
no debería haberlo,
no lo habrá,
me gusta verte y tenerte cerca,
y pensarte a lo lejos.

Tan presente que estás en mí,
y yo en ti,
porqué tu mundo es real,
lo que no es real para ti,
soy yo.

Casi no me miras

Miro que pasas todos los días frente a mi salón,
casi no me miras pero la verdad es que si lo haces,
con tu falda entablada de cuadros que más bien luce gris,
puedo oler tu perfume, aunque estoy seguro es sólo mi imaginación.

Me enamoras en mi cabeza, es la idea de ti,
a menudo pienso que no existes, pero no me importa,
porque cada que pasas frente a mi salón,
me miras, bueno casi no me miras.

Hemos hablado, nos hemos visto,
tú sabes que yo existo, no sabes que pienso en tí,
no sabes que en secreto te escribo y te pienso,
y tu casi no me miras.

Y aún cuando juego a ser magnánimo,
y te ignoro, cuando pasas frente a mi salón,
te hago sentir lo poco importante que eres para mi,
para ver si así despierta en tí la necesidad de mi,
pero cuando pasas frente a mi salón,
casi no me miras.

Pero a veces pasas y me miras,
Sonríes y me miras sin miedo a que vea que me miras,
tu descaro y la seguridad que desbordas,
hace que me enamore más y más.

Por unos momentos te pienso,
y creo que eres real, y te llamo,
y no contestas y no llegas, y te vas,
entonces preferiría haberte imaginado nada más.

Is Facebook a Bubble?

BY DAVID ZAXToday
A poll reveals that many investors think Facebook is overvalued. Google’s outgoing CEO, meanwhile, insists Facebook is not a threat. Is Zuckerberg’s baby an actual colossus–or just an inflatable one?

Mark Zuckerberg as Bubble Boy

Record profitsHollywood biopicTime‘s Person of the Year. There’s no doubt that 2010 was the year of Facebook. Everywhere you looked, you saw navy blue.

And investors saw green. Recently, with a bit of help from the folks at Goldman Sachs, Facebook was valued at $50 billion–that’s billion with a «b»–dollars. Meanwhile, the press started wondering if giants like Google could keep up, as Facebook poached talent from their neighbors over in Mountain View.
And now–what, you thought it wouldn’t happen?–the backlash. Bloomberg reports that a poll of global investors reveals that 69% of them think that Facebook is overvalued. Just 10% thought it was «properly valued» (and 4% thought it undervalued), while 17% had «no idea.» Bloomberg conducted the poll over the past weekend, and revealed the results yesterday. One of the poll respondents, John J. Lee of PGB Trust & Investments, minced no words talking to Bloomberg: “Those investing in Facebook, expecting it to be the next Google, might be in for some bad news along the way. Eventually, all fads get cheaper copycat lookalikes. While being first to market makes Facebook a winner, another faster, stronger company with more something will come along and dilute its value.”
What that something might be is anyone’s guess. But over half of the Bloomberg poll respondents even went so far as to agree that the Facebook valuation represents the «beginning of a dangerous new bubble.» Said one of them, Luigi La Ferla of LTP Trade Ltd., «More than a bubble, Facebook is a manifestation of the rational excesses that only the financial markets are capable of when confronted with something without precedents and more importantly unexpected.» He added: «There’s too little financial information and track history to value the company like this.»
As for Google, it maintains that it doesn’t even see Facebook as a threat. In a recent interview with Fortune, outgoing CEO Eric Schmidt said: «Facebook users tend to use Google search. Facebook’s ads business does not displace our advertising. I’m somewhat perplexed by the obsession because I don’t think the facts support it.»
Ultimately, how secure is Facebook’s position? What would a «cheaper copycat» look like? Recently, I interviewed a Carnegie Mellon computer scientist and data security expert named Latanya Sweeney. In Sweeney’s view, Facebook’s existence and popularity was predicated upon a popular misunderstanding of the value of our own data. As people come to more clearly realize the importance of securing their data and the value it has for other companies, their attitudes towards sharing that data will change, she says. Sweeney told me that, «there might emerge a social networking site that lets you use the site for free, but if the company wants to use your data, they compensate you.»
It’s an interesting thought experiment, then: If there emerged a Facebook copycat that paid you for sharing your data–call it Checkbook–would you sign up? If it offered all the same services as Facebook, and more, would you jump ship? After all, as soon as it became apparent that Google had more to offer than Alta Vista, you didn’t hesitate.
But what’s unique about Facebook is that the bulk of its value is not created by Facebook. Facebook matters to people because that’s where their friends already are. People have made it their digital home. Their photo albums are there. It’s their source for news about their friends. In the case of a social network–as opposed to the case of a search company or other digital services company–being first counts. When people find a home, they are reluctant to move. Especially now.
Facebook may or may not be valued properly. But it’s here to stay. If it’s a bubble, it’s one that will, at worst, slightly contract. No one’s going to pop it anytime soon.

Rayuela, Capitulo 7 – Julio Cortazar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Cuando había despertado

Entre los arboles y en silencio,
descansas las sombras de tus besos,
enredados mis dedos en tu pelo,
sonrientes tus labios que besan mi cuerpo.

De pronto se hace de día,
y en tus mejillas para salir el Sol,
de repente te ríes y me miras,
cuando vienes y vas de mi amor.

Como las madrugadas nos toman,
las lágrimas nos lloran,
y los recuerdos escriben el presente,
en los tiempos que ya no estas.

Abrí los ojos y ahí estabas,
tan hermosa recostada junto a mi,
sonriéndome y dándome besos,
como cuando te conocí.

Poison – Martina Topley Bird

Just the memory of you
It feels like poison
Still the memory of you
It feels like poison
It kills like poison

Why you do the things you do?
It feels like poison
I can only love you
It feels like poison

If not for you
No love in front of me
Nobody told you
It’s not how it’s supposed to be

Make a wish and blow it out
Love will begin again
I don’t want to be a clown
The whole town is laughing
Behind my back, you’re supposed to be a friend

If not for you
No love in front of me
Nobody told you
It’s not how it’s supposed to be
It’s not how it’s supposed to be
It’s not how it’s supposed to be
It’s not how it’s supposed to be
It’s not how it’s supposed to be

It feels like poison
Why you do the things you do?
It feels like poison
Why you do the things you do?
It feels like poison
Why you do the things you do?
It feels like poison

En una de esas tardes… – Carlos Pellicer

En una de esas tardes
sin más pintura que la de mis ojos,
te desnudé
y el viaje de mis manos y mis labios
llenó todo tu cuerpo de rocío.

Aquel mundo amanecido por la tarde,
con tantos episodios sin historias,
fue silenciosamente abanderado
y seguido por pueblos de ansiedades.

Entre tu ombligo y sus alrededores
sonreían los ojos de mis labios
y tu cadera,
esfera en dos mitades,
alegró los momentos de agonía
en que mi vida huyó para tu vida.

Estamos tan presentes,
que el pasado no cuenta sin ser visto.
No somos lo escondido;
en el torrente de la vida estamos.

Tu cuerpo es lo desnudo que hay en mí
toda el agua que va rumbo a tus cántaros.
Tu nombre, tu alegría…
Nadie lo sabe;
ni tú misma a solas.

Canto destruido – Carlos Pellicer

¿En qué rayo de luz, amor ausente
tu ausencia se posó? Toda en mis ojos
brilla la desnudez de tu presencia.
Dúos de soledad dicen mis manos
llenas de ácidos fríos
y desgarrados horizontes.

Veo el otoño lleno de esperanza
como una atardecida primavera
en que una sola estrella
vive el cielo ambulante de la tarde.

Te amo, amor, y nada estoy diciendo
para llamarte. Siento
que me duelen los ojos de no llorar. Y veo
que tu ausencia me encuentra
como el cielo encendido
y una alegría triste de no usarla
como esos días en que nada ocurre
y está toda la casa
inútilmente iluminada.

En la destruida alcoba de tu ausencia
pisoteados crepúsculos reviven
sus harapos, morados de recuerdos.
En el alojamiento de tu ausencia
todo lo ocupo yo, clavando clavos
en las cuatro paredes de la ausencia.

Y este mundo cerrado
que se abre al interior de un bosque antiguo,
ve marchitarse el tiempo,
despolvorearse la luz, y mira a todos lados
sin encontrar el punto de partida.

Aunque vengas mañana
en tu ausencia de hoy perdí algún reino.

Tu cuerpo es el país de las caricias,
en donde yo, viajero desolado
-todo el itinerario de mis besos-
paso el otoño para no morirme,
sin conocer el valor de tu ausencia
como un diamante oculto en lo más triste.