Sunday Morning
Empecemos diciendo que la mañana tiene esa hermosa característica, en algunos días seleccionados, de ser tibia y esperanzadora. Abrimos nuestras cortinas para recibir un poco de Sol y calor cósmico que acompaña nuestras primeras horas del día.
La recomendación musical es:
Instantes de iluminación, Epifanía de esquina
La mayor del parte del tiempo, nos encontramos caminando pasos muy similares unos a otros y el entorno muestra una regularidad en muchas ocasiones tediosa y aburrida. Es exagerar admitir que la vida carece absolutamente de emociones pero también es cierto que la vida cotidiana puede tornarse rutinaria y aburrida.
Hasta las personas más optimistas debemos admitir que la vida es un extraño proceso que nos gustaría poder adelantar y retrasar a nuestro antojo, y a pesar de los momentos de dolor y de tedio, son pocos los que desean que el tiempo que tienen se les acabe.
En una mirada profunda a nosotros mismos podemos encontrar una infinidad de contradicciones y sentimientos ardientes. La recapitulación de los elementos que construyen nuestros seres emocionales e intelectuales, puede llevarnos a la locura o la salvación. La introspección es un fenómeno ontológico que podría equipararse al fenómeno físico de nadar. Mientras estás flotando en el agua puedes sostener un poco el aliento y sumergirte en una estabilidad acuosa parecida a la gravedad cero. Los ojos se llenan de imágenes azules y brillantes. Sonidos llenos de agua y vibraciones diminutas. Una extraña sensación de hidratación del cuerpo de afuera hacia adentro, es una conexión con una masa acuosa infinitamente mayor a la masa acuosa que somos nosotros.
Sin embargo, tan pronto uno pierda la calma o el cuerpo se presuma cansado, la actividad se volverá algo parecido a una pesadilla. La sensación de muerte que provoca la perdida del control tan lejos de tierra firme provoca desesperación. Un efecto físico de dicha desesperación o miedo, puede inmediatamente provocar que la garganta se cierre como un recurso de protección frente a tragar demasiada agua y al mismo tiempo este esfuerzo de preservar la vida se vuelve un ciego asesino que asfixia al cuerpo no permitiendo tampoco la entrada de aire. Tragar agua, por el otro lado infesta los pulmones con agua salina, generalmente y provoca un adormecimiento del cuerpo por la falta de oxigeno y lentamente el cuerpo queda a merced de la inmensidad del profundo mar.
No es en vano pues, que las personas se rehusen inconscientemente a pensar por miedo a morir ahogados en el mar de sí mismos.
Al fin y al cabo eso no es tan relevante como el hecho de que todas las personas merecen vivir su experiencia de vida lo más en paz posible.
Sugerencia musical:
Lover lay down by Dave Mathews Band
¿Qué es lo que lo hace feliz a uno?
Un grupo de amigos conversaba sobre el mayor bien que un ser humano puede obtener y todos buscan, incluso al hacer el mal: la felicidad. ¿Quién es una persona feliz? ¿qué es lo que hace feliz a uno? Como no se trataba de un grupo de personas que considera que la felicidad reside en la fama, el poder o el dinero -pues citamos a conocidos nuestros que a pesar de tener esos bienes reflejan una profunda infelicidad-, decidimos recurrir a los filósofos, como guías sabios de la razón.
En la Apología, de Platón, Sócrates interpela a un amigo querido: “¿No te avergüenzas de preocuparte por las riquezas, para ganar lo más posible, y por la fama y las honras públicas, en vez de preocuparte por la sabiduría, la verdad y tu alma, de modo que te sientas cada vez más feliz?” Si para Epicuro la felicidad consiste en la ausencia de dolor y de sufrimiento, para Descartes sería el “perfecto contentamiento de espíritu y la profunda satisfacción interior (…), tener el espíritu perfectamente contento y satisfecho”. ¿Será que la ausencia de dolor y sufrimiento es suficiente para que una persona sea feliz? Descartes viene al rescate de Epicuro al constatar la “profunda satisfacción interior”.
Leibniz dirá que “es el placer que el alma siente cuando considera que tiene garantizada la posesión de un bien presente o futuro”. Y Kant, la “satisfacción de todas nuestras inclinaciones”, para, a continuación, enfatizar: “Es el contentamiento del estado en que nos encontramos, acompañado de la certeza de que es duradero”. Sartre dirá que la felicidad es como “una conducta mágica que tiende a realizar, por encantamiento, la posesión del objeto deseado como totalidad instantánea”. Como se ve -señaló uno de los amigos- hay quien considera la felicidad un estado de espíritu, una derivación de la subjetividad, y quien la atribuye a la posesión de algo (poder, riqueza, salud, bienestar…). Estuvimos de acuerdo en que, en la sociedad neoliberal en que vivimos, el ideal de felicidad está centrado en el consumismo y en el hedonismo.
Lo que no significa que, de hecho, ella sea el resultado, como sugiere la publicidad, de la posesión de bienes materiales o de la suma de placeres. Recordamos una lista de celebridades que, a pesar de tener fortuna y éxito, llevaron una atribulada vida de infortunios. Muchos tuvieron una muerte precoz por exceso de medicamentos para tapar los agujeros del alma… Uno de los contertulios observó que el Cristianismo, ante el sufrimiento humano, fue sabio al trasladar la felicidad completa de la Tierra al Cielo, aunque admitiendo que aquí en esta vida se pueden tener momentos de felicidad. A lo cual respondió otro que el Cielo cristiano es sólo una metáfora de la plenitud amorosa. Y que Dios es amor y no hay nada mejor que amar y sentirse amado. De la felicidad la conversación derivó hacia el amor. ¿Qué es el amor? Decidimos dejar de lado a los filósofos y dialogar a partir de nuestras propias experiencias. Uno de los amigos dijo sentirse feliz por tener un matrimonio estable y dos hijos que sólo le daban alegrías.
Otro, en sentido contrario, lamentó no haber encontrado la felicidad en ninguno de sus tres matrimonios. Entonces el mayor del grupo, y no menos sabio, ponderó que una de las grandes inquietudes del mundo de hoy es que los extraordinarios avances tecnocientíficos promueven una acentuada atomización de los individuos, obligándolos a perder sus vínculos de solidaridades (afectivas, religiosas, etc.). Esos vínculos son sustituidos por otros, burocráticos, administrativos y, sobre todo, anónimos (redes sociales), distantes de las antiguas relaciones afectivas entre dos personas unidas una a la otra bajo el signo de la igualdad y de la fraternidad, con los mismos derechos y deberes, independientemente de las desigualdades exteriores.
Lo que hace a una persona feliz -dijo- no es la posesión de un bien o una vida confortable. Es sobre todo el proyecto de vida que ella asume. Todo proyecto -conyugal, profesional, artístico, científico, político, religioso- supone una trayectoria llena de dificultades y desafíos. Pero es apasionante. Y es la pasión o, si quieren, el amor, lo que llena de sentido nuestra subjetividad. Y todo proyecto supone vínculos comunitarios. Si el sueño es personal, el proyecto es colectivo. Le dimos la razón. Vivir por un proyecto, una causa, una misión, un ideal o incluso una utopía, es lo que imprime sentido a la vida. Y una vida plena de sentido es, aunque esté afectada por dolores y sufrimientos, lo que nos causa felicidad.
Escrito por: Frei Betto Fraile dominico brasileño Aportado por Miguel Angel Ferreira Mirasson
Revisar pronto:
La información es la clave de la realización. Sólo por medio de la información, la formulación, la creación y el sentimiento. Por lo tanto lo único que es indispensable es la posibilidad de conocer.
El precio de denunciar en México
Es jueves 5 de julio y son las 8 de la mañana. Mis hijos, de nueve y 11 años, saltan a mi cama y piden desayunar entre besos y apapachos. Están de vacaciones. Les he prometido que iremos a un restaurante. Nos preparamos para salir y nos encaminamos a la puerta.
De pronto, Vicky, mi asistente, aparece con el rostro pálido y me dice al oído: Hay muchos policías afue
Le pido a Vicky que se lleve a los niños. Están aterrorizados. Lloran. Me meto al vestidor y le llamo a mi abogada Queeney Rose Osorio Fernández y me dice que no abra. Hablo con Consuelo Morales, directora de Ciudadanos de Derechos Humanos (Cadhac): Los policías han rodeado mi casa. ¿Qué hiciste?, me pregunta. Ayer denuncié por corrupción a la juez Luz María Guerrero Delgado de Leija ante el Consejo de la Judicatura de Nuevo León. Y me contesta: Claro. Te van a detener. ¿Pero por qué?… Yo no he hecho nada”. Ella contesta: Esta es una reacción a tu acción. No te preocupes. Mando a la abogada.
El director de la prisión, Pedro Ibarra, se porta muy amable. Me deja en una diminuta celda donde hay un viejo lavabo descompuesto y un inodoro pestilente, con una cama de piedra. En el piso hay un hoyo por donde entran y salen cucarachas. Las horas que pasé en esa celda las dejo para otro relato.
Un amigo que trabaja en el gobierno de Nuevo León llegó y me dijo sin ambages: Estás aquí por orden de la juez, que está apoyada por Graciela Buchanan, presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Nuevo León, lo cual quiere decir, que hay línea del gobernador Rodrigo Medina para que te arrestaran de esa forma y te dejen aquí las 36 horas. Te quieren dar un escarmiento.
Anarquía y Longevidad
Recupero este artículo que me encontré en una publicación del MUCA para una exposición sobre Anarquismo en la colonia Roma, Ciudad de México. Recuperando el propio espíritu de Ricardo Mestre he aquí mi esfuerzo por seguir sembrando ideas.
El texto es de Jorge Rodriguez y dice lo siguiente:
Para México, 1988 ha sido un año caliente en lo político. Los gobernantes no duermen tranquilos; las camisas pardas de la CTM agreden a las costureras, las camisas rojas del CBU arrebatan pírricamente el micrófono al Rector de la Universidad Nacional. Una vez más, la mesa está puesta para alertar a la población contra el caos y la anarquía. Sembrando miedo para cosechar nuevas generaciones de ciudadanos pasivos.
Es obligado contra-informar: la anarquía es un arte, un bello elefante rosa; consecuentemente, el anarquista es un artista, hábil en donar su impaciencia, aniquilar sus temores y someter su ambición de poder. Esto refleja en su buen humor Ricardo Mestre, alias José Riera. Catalán radicado en México desde 1939, quien el 15 de abril pasado cumplió sus primeros 82 años de vida y, con emoción de adolescente, accedió a ser entrevistado por Vía libre.
Un prejuicio extendido, es el considerar al anarquista como una persona frustrada, agobiada por el resentimiento, ¿Crees que esta apreciación tiene validez? le pregunto a Mestre.
Bueno, los interesados en desacreditar una corriente ideológica inventan veinte mil cosas. Hablando por mi experiencia, te puedo decir que a mis años, y durante toda mi vida, he sido un hombre feliz. No estoy frustrado, soy optimista, un anarquista natural. No por haber sido adiestrado doctrinalmente por los teóricos anarquistas, sino porque conviví con ellos desde que era un niño.
Primeramente, fui tolstoiano sin conocer a Tolstoi. También influyó en mi un bohemio catalán llamado Pompeo Gener, que nunca fue anarquista, sólo un rebelde y ya. Él escribió un libro en Francia que se titula La muerte y el Diablo. De este libro yo acepté un pasaje que ha sido la inspiración de mi anarquismo y cuya idea te sintetizo en seguida: La vida tiene un límite, es decir, nacimiento y muerte es un espacio de tiempo que tenemos para vivir. Lo podemos llenar de emociones y sensaciones agradables o de porquería, pero es muy corto. Que se dé cuenta la gente que el tiempo de vida es muy corto y hay que aprovecharlo. La única manera de aprovechar es no siendo autoritario, ni haciendo pendejadas, comportándose honestamente, criticando las injusticias de una sociedad mal organizada como la que vivimos. Sintiendo placer en esta forma de conducir la vida. Estamos en un camino de defectos, pero también de deseos de perfección. Hay una cantidad de cosas que ahora funcionan, que son fruto de generaciones anteriores a las que no podemos agradecérselos, como el hecho de que me pueda entrevistar sin temor, a pesar de que la democracia de aquí es muy podrida. Empero, podemos hacer algo por las generaciones futuras en este espacio y tiempo, para vivir con emociones elevadas y no hacer más porquerías. Esta es mi posición anarquista fundamental.
Por lo que expones ¿Se puede afirmar que la anarquía no está en contra del mundo?
En primer lugar, que la anarquía no está definida. No quiere estar contra el mundo, ni contra nadie. Se exprese desde el punto de vista etimológico, la anarquía es simplemente no gobierno. Por lo tanto, no puede ser ni imposición, ni promesa. Según Eliseo Reclus, la anarquía es la máxima expresión del orden basado en cosas naturales, sin coacciones ni violencias.
Es cierto que hubo algunos elementos exaltados que se decían anarquistas y se empeñaron en vincular al anarquismo con las bombas y la violencia, pero el anarquismo es lo contrario, precisamente. Ni las bombas, ni los sables, ni las metralletas a hacer algún bien a la humanidad.
En medio de la entrevista disparo un clic de la cámara, lo que no deja de poner nervioso a Mestre. Le pido que siga hablando mientras tomo fotografías. Su despacho de calle Morelos atestado de libros, papeles y polvo acoge su voz animosa. Ricardo habla de la izquierda mexicana, de las dictaduras en América Latina y el Caribe, de pintores como Gironella y Vlady, también de su amistad con Octavio Paz y Gabriel Zaid. Pero el centro de la entrevista es él.
Finalmente, quisiera que nos dijeras a qué se dedica un anarquista.
Coño, pues he sido desde albañil, tejedor, chófer, pasando por el oficio de crítico y abarrotero del arte, hasta librero y editor. ¡Uf! He hecho una cantidad de cosas.
Ya viviendo en México me aconteció corregir el libro de Trotsky Su Moral y La Nuestra en su primer edición castellana sin tener yo muchos conocimientos gramaticales. Dentro de mi labor editorial fundé ediciones Minerva, que puso en circulación más de doscientos títulos de diversos autores. He impulsado las revistas Estudios Sociales, Caos y actualmente el colectivo Testimonios. Tenemos en marcha una nueva edición de Artistas y Rebeldes, así como de Nacionalismo y Cultura. de Rudolf Rocker. En fin, te podría decir que como anarquista la actividad a que más me he dedicado ha sido la de sembrar ideas.
Sobre el cine y el mensaje implicito en las producciones
Conforme el tiempo sucede y mi gusto por el cine aumenta, aumenta a la par la duda sobre el valor de los mensajes implícitos dentro de las producciones modernas. Por un lado: sí, ¿Tiene sentido esperar que exista un mensaje moralizante dentro de las películas? ¿Es justificado el deseo de esperar dicho mensaje? ¿Es realmente necesario que estas películas tengan un mensaje moralizante?
Con respecto a la primera pregunta, y en término prácticos, la respuesta es: no, no lo tiene. Es claro que no hay un interés dentro del ambiente cinematográfico por plasmar profundidad en sus discursos, se concentra y se incentiva el uso de elementos recurrentes que está probado funcionan y que se replican incesantemente hasta que la gente deja de responder ante dichos estímulos. Esto provoca que no exista una real novedad, una innovación profunda tanto en los formatos como en las historias, por lo que se abre incidentalmente la puerta, a propuestas independientes y alternativas. Y no solamente en cuanto a formato y producción se refiere. Sino también a la forma como se proyectan y exponen los filmes mismos. Ya no es necesario esperar a una gran productora y a una gran distribuidora, al contrario, hoy resulta mucho mejor localizado y mucho más impactante utilizar una variedad de opciones para la difusión y distribución de contenidos cinematográficos.
En referencia a la segunda pregunta creo que es perfectamente justificado desear un mensaje moralizante dentro de los contenidos cinematográficos. Es tal, la necesidad de hacer consciencia social en general, de manera preponderante en los países en vías de desarrollo, que el cine debe ser un frente suficientemente potente como para modificar, ampliar y cultivar la percepción de las sociedades modernas. La realidad es que ya lo son. Las películas modernas son portadoras del virus que corroe las entrañas de nuestra sociedad.
Aunque la gente pretende disociar el mensaje o hilo conductor de las películas que ven en las salas de cine, de los efectos especiales, los actores, la fotografía, la música, etc. resulta imposible no consumir el producto de manera integral. Son los motivos que conducen las acciones los que en general conllevan el refuerzo de conductas a todas luces inmorales, egoístas y prepotentes. Reafirman prejuicios y universalizan problemáticas que en realidad no son representativas de la mayoría y sin embargo con el paso del tiempo parecen ser parte de la cotidianeidad de toda una sociedad.
Por tanto y con respecto a la última pregunta que planteo: Es cuestión de tiempo para que las personas cobren el sentido común necesario y sean capaces de ver la propaganda a la que han sido sometidos, y además teniendo que pagar por dichas entradas, y bastará con una nueva propuesta cinematográfica, un modelo de negocio, de operación, de producción y de distribución distinto. Un modelo de creación y difusión de contenidos que vuelvan insostenible el modelo actual y que lleven las ideas, los momentos y las historias a las personas y las comunidades. Bastará demostrar que el contenido que tenemos hoy en día, aún con toda la inversión que implican, son indeseables, pretensiosos y tontos. Tal vez algún día la gente ya no se sienta cómoda siendo tratada como estúpidos. En eso recae toda mi esperanza en la humanidad y en el futuro de la cinematografía.
Serie de fotos forever y esquinas cool
Hola a todos, aprovechando la libertad editorial que me otorga tener mi propio medio de comunicación, me gustaría compartir con ustedes la siguientes imágenes, reflejo de lo que mi alma experimenta cuando se enfrenta a la afrenta de existir constantemente y sin pausas:
Agradezco especialmente a las personas que se cruzaron en mi camino en el transcurso de estas fotos, a la colonia Roma, Condesa, Del Valle y Juarez por estar ahí siempre y a mis amigos:
David, David, David, Monicka, Steph, Sofía, Dyanna, Rodrigo, Rafa, Ulises, Alejandro, Eduardo, a mi hermana Zareth y a Clau.
What is Student Power?
Student Power is more than a nice term.
It is more than the name of a conference
But you should search for NSPC12 and go,
Because they will plan to change the world.
Student Power is more than the DREAM,
Much more than a «smaller cut victory.»
You say you want to fight for rights?
Do you want to stop privatization?
Then you first have to take power.
Take legal, representative, democratic authority.
Claim, defend and expand your seat at the table.
Wield it as if you had it, and they’ll start to listen.
It won’t be pretty or easy. DUH!
What, would you prefer playing video games?
Going to work, mowing the lawn, repeating?
Reading that slavery is a thing of the past?
Imagine you are one of the better-off victims of an evil empire.
You only get one life, but you can change the settings.
Radically take the power back to the majority.
Let’s demand a student bill of rights.
This is real life.
Let’s stand up to greet it.
Student Power brought down Apartheid.
Global student power will bring down the corporations.
Dear Students (and Workers),
Time to strike the empire down:
The world is ready, the time is now. via Michael Wilson
Con el tiempo
Con el tiempo mi trágica y romántica historia de amor parece sólo una triste necedad. Como las ilusiones infantiles nos iluminan el alma intensamente los momentos y los encuentros, pero igual que los niños debemos olvidarlos y mirar de nuevo hacia lo demás.
Con el tiempo he llegado a pensar que la necedad bien enfocada puede ser tenacidad, y hasta ambición… por lo que no estoy tan seguro si quiero ser necio.
Pero en fin todo pasa con el tiempo.


















































































































