En la inmensidad de Facebook

Así, una tarde de verano hace ya muchos años la encontré,
con esa cara perfecta y sus ojos verdes,
la ví y me enamoré y la deseé desde el primer instante,
me acerque y así nació el amor de pared a pared.

Poco a poco el grado de conexión entre nosotros nos superó,
hasta el grado de que nos salimos de ahí,
y entramos a la realidad.

Nos amamos de manera intensa y vivimos la vida,
como pocos la vivirán jamás,
Construimos y destruimos mundos paralelos,
un lenguaje propio, una amor eterno.

Cadenas de equivocaciones se apretaron en mis manos,
destroce con mi ceguera todo lo que había creado a mi paso,
arranque de dentro de ella lo más bello que había dejado,
y cuando me dí cuenta estaba completamente muerto.

Muchos años de una historia que dieron varias vueltas al mundo,
que encontraron a su paso otros mundos y diferentes caminos,
pero que seguían allá plasmados en el mundo electrónico,
de vouyeristas aficionados y solitarios.

Pero ayer arrancó de mi el cordón umbilical,
y desapareció de mi lista de amigos,
tal vez porque realmente amigos nunca fuimos,
y así todos los detalles y momentos,
que se guardaron en pixeles de color,
y que me hicieron vibrar y virtualmente imaginarte,
se han quedado allá suspendidas,
atrapadas en las entradas de los que fueron nuestros amigos,
mis lágrimas ya se escriben en ningún lado,
más que en mi anticuado corazón.

Y es que los robots de los buscadores,
no sienten pena,
no saben llorar.

Pero

No voy a limpiarme las lágrimas por que mis ojos exigen llorar,
Pondré ambas rodillas en el suelo como señal de que me he vencido,
Las intensas punzadas en mi pecho laceran mi orgullo y mi valor,
Mis pensamientos hinchados claman por clemencia.

Pero saben que no la merecen.

Acepto de pie ver la sangre salir de mis entrañas,
Sin titubeos entiendo que el daño causado exige reparo,
Me tiemblan los labios y muere en mi lo que pudo ser,
Mi alma grita de terror al pensar que todo puede desvanecerse.

Pero la posibilidad sólo existe a consecuencia de mis actos.

Es tal mi pena que todos mis planes podrían quebrarse,
Lloro tanto en silencio que mi razón practicamente es muda,
Partes de mi se caen a pedazos y ya no puedo levantarlos,
Cambie la comodidad estable, por el vacío intempestivo.

Pero soy miserablemente libre.

Mientras esta piedra siga girando,
Me llevará cada vez más cerca,
O más lejos de todo.

Pero siempre, mientras viva, me llevará.

Sabes – Reik

Sabes no pido nada mas
Que estar entre tus brazos
Y huir de todo el mal
Que a todo he renunciado
Por estar junto a ti

Sabes no dejo de pensar
Que estoy enamorado
Te quiero confesar
Que soy solo un esclavo
Que no sabe vivir sin ti

Cuando llegaste tu 
te metiste en mi ser
Encendiste la luz
Me llenaste de fe
Tanto tiempo busque
Pero al fin te encontre
Tan perfecta como te imagine

Luces ajenas

Escribirè en la pared mensajes secretos,
Iré dejando rastro para que no puedas perderme,
Gritaré en silencio hasta que no puedes escucharme,
Que cuando intentes olvidarme no recuerdes porque lo hacías.

Grabaré en mi piel con hilos dorados tus ojos claros,
Beberè de tus labios ausentes los dulces besos de ayer,
Lucharé contra mis recuerdos que piden perdón y se extinguen,
Abriré las manos en busca de líneas paralelas en los dos.

Respiré profundo y pensé,
Que seguir podía por siempre,
Me detuvé y mundo estalló,
Sobreviví, Tal vez por equivocación.

El caliente y amargo sabor que llena mi boca,
despierta el deseo de tenerte otrra vez,
mientras se extingue y deja una snesación,
entre la traición, el dolor y el miedo.

Se apagan conmigo los brillos fugacez,
se pagan las cuentas de amor,
de pronto se vuelven las luces ajenas,

Pero siguen akumbrandome a mi.

Limitaré

Espero impaciente por una respuesta,
una afirmación que calme mi sed,
una palabra que cierre la llave por la que me fugo.

Impaciente guardo silencio y busco consejo,
me pierdo entre tantos ruidos silenciosos,
paso saliba y te pienso una vez más.

Quedan ahí mis cuerpos impacientes,
Entre las horas que pasan y los días que pasaron,
En el aire busco los dejos de tus manos en mi piel.

Vuelve pues a las distancias,
de aquellos besos que soñé,
Trae de nuevo a esas tierras tu fé,
yo esperaré en tensa calma.

Que al morir los hombres sonríen los ángeles,
y al morir miraré tus ojos en lo invisible,
te besaré en silencio y me limitaré a callar,
abrazado a tus alas saldremos huyendo.

Tras una sombra que se va

De entre tantas líneas que miro irse,
una se sostiene, me mira y se va,
de entre los leones florece, camina y se va.

Cuando las nubes se rompen,
y se llenan de agua los pantanos,
como espejos me reflejan los rios,
mientras las sombras se desvanecen y se van.

Buscando páginas inescritas de libros incompletos,
leyendo líneas ficticias de poemas mal escritos,
tratando de encontrar la sombra que se va.