El valor de lo superficial

Estoy profundamente decepcionado y triste, me parece innecesario comentar lo siguiente y sin embargo prefiero hacerlo para evitarme esta discusión cuando alguien mire en mi mirada la apatía por hablar del tema. Si bien amo las discusiones y la profundidad en las cosas estoy harto de la gente que considera el acto de pensar algo irrelevante.

Así que con el fin primero de desahogarme y el segundo de remitir a esta URL a todo aquel que ose a preguntarme que opino, bueno quiero comentar a manera de opinión personal y pretendiendo no ejercer nada sobre nadie esto es lo que tengo que decir:

La comunicación que existe es superficial, contextual y nada importa más que la forma, por lo tanto el pensamiento crítico y racional está en segundo término por debajo de la forma, la retórica, y la estructura lingüística. Pero no sólo eso, sino que, por ende, no hay incentivos para que la gente piense, en realidad se puede llegar a considerar una perdida de tiempo.

Lo lamentable de lo anterior son toda la sarta de consecuencias que se desencadenan de dicha comunicación, se generan mensajes diferentes a los que el emisor deseaba emitir, o por lo menos, las palabras, las letras que forman una palabra y que delimitan un significado, tienen menos valor que el contexto y el tono con que esa palabra sea escrita o dicha.

Lo que a mi no me gusta, me desespera, me desalienta y me orilla a la resignación de la estupidez humana, es que al perderse todo significado o aceptar su degradación, se permite cualquier cosa, se permite vivir de ilusiones, se permite llevar una vida completamente virtualizada con la idea de un algo que llegará o que ya llegó, y que en realidad no existe.

De esa forma la industria cultural arroja al escenario global un tabique rosa y le explica por medio de elementos retóricos y aprovechando la constitución de la psicología humana, le explica porque dicho producto debe regir el bienestar de toda una generación. Y así, todos se abalanzan a querer tenerlo.

Puesto que no hay incentivos para ofrecer lo mejor, sino lo más efectivo, y desafortunadamente la eficacia en un mundo capitalista se mide en dinero, la calidad y el verdadero potencial humano se verá limitado a generar lo que mejor funcione, cubriendo una necesidad hueca y temporal que sólo permite continuar con la circulación de bienes, de dinero, de pagos, de deudas y de crecimiento económico.

Y sé bien que hay personas tan obtusas que esto lo entienden como una maravilla, pues no creen que los seres humanos sientan conflictos al vislumbrar que sus existencias forman sólo parte del flujo y mientras menos se cuestionan más profunda e incisiva se vuelve la pregunta. Porque todos se tienen que mirar en el espejo en algún momento y enfrentarse al hecho de que están construyendo consciente o inconscientemente un castillo de hielo junto al fuego, y que la mejor manera de seguir adelante es no mirar con mucha profundidad.

Entonces llegan a una edad, en la que han perdido el brío, la fuerza y la esperanza y el autoengaño ya no es suficiente así que se juntan en familias y se autoengañan en equipo, y así los padres les transmiten los mismos valores funcionales y huecos a sus hijos, estos a su vez los interpretan aún peor y conjunción con la influencia cancerígena de los recintos escolares, acaban degenerando un poco más la convivencia y la comunicación de los seres humanos.

Al grado que mujeres y hombres se lanzan a la carrera de embellecerse, como quien aprende palabras elegantes para recitar con elegancia y elocuencia un poema, cómo el presidente que en su discurso trata de hermanar a indígenas y a empresarios, así mujeres rellenan con plástico sus senos y sus labios y mueren día a día por lucir lo más parecido a ese discurso que es una completa pendejada, pero que es el que todos están acostumbrados a escuchar.

Ese mensaje falso, armado, que en su conjunto da a entender una idea de falsedad absoluta, falta de dignidad, falta de respeto personal, completa devaluación del concepto interno, énfasis en la importancia de lo sexual por encima de lo intelectual. Pero en vez de ser reprochado sinceramente por todas las incongruencias y callejones sin salida a lo que eso conduce, lo aplaudimos, claro está, de forma silenciosa, lo juzgamos por encima y decimos que está mal, pero la realidad es que esas decisiones le han valido a dicha persona/discurso tener la atención, que antes no tenía. Se refuerza la actitud con el premio del reconocimiento.

Y así cada uno de los vicios más reprochados socialmente siguen siendo lo más anhelado y el misterioso, y en ocasiones culposo deseo de todos. En silencio la gente se despedaza mientras se sonríe por conquistar la cima en donde tiene la posibilidad de devorarse a todos.

Desde su esquina de prejuicios nos refugiamos todos y lanzamos piedras a los demás y juzgamos todos los mensajes a consciencia, porque las cosas no significan lo que dicen, y no dicen lo que significan, pero no sólo eso, sino que el código más aceptado para persuadir no tiene nada que ver con lo más cercano a la razón humana. Por más que a los humanos nos encanta jactarnos de ser seres pensantes lo que nos rige es solamente la inercia de la animalidad de los hombres que los impulsa siempre por la vía del menor esfuerzo y la colectividad. Todos somos iguales y todos somos así en mayor y en menor medida.

Confieso ser un retardado que pensaba que pensar y ofrecer una explicación sobre las cosas que opino y que pienso, me iban a conducir a tener relaciones más sinceras con la personas, estaba convencido que si le ofrecías razones suficientes a una persona podría entender lo que piensas y respetar tu punto de vista, pero en mi experiencia eso sólo desata que la gente se refugie en argumentos, si pueden ser llamados así, como:

«Es que eso es así»
«No, porque no»
«Es un principio del orden natural»

Y contra sus miedos y sus propios infiernos, yo no puedo hacer nada. Ojalá todos gozarán de entender, reflexionar y hacer sus propios caminos, tomar las riendas de su vida y escribir su propia historia, aunque esta no sea glamorosa.

Han de preferir pues, un momento de gloria en los términos que la sociedad a definido esa palabra y además sin saber que están viviendo el momento más gloriosa de sus fofas vidas. Teniendo toda una gama de explicaciones pseudoelaboradas sobre porque no alcanzaron nada de lo que soñaron.

Sé que cuento con amigos y que no todo está perdido, pero acepto que mi choque con la sociedad y con las personas que no gustan de pensar, viene precisamente de esa actividad, en la que yo he decidido centrar mi vida. Tal vez para mi es eso lo que más me preocupa, pero más preocupante sería caer en el juego de esa retórica y permitir que destruya mi espíritu el 90% de los seres humanos.

Mi consuelo es que conozco pocas personas teniendo en cuenta que somos miles de millones de seres humanos, y confieso que he encontrado personas dignas de hacer que me trague toda estas palabras de ira y bien valdría la pena recobrar la confianza. Además mi arrogancia alcanza su nivel máximo al sentirme mal por estas personas que no piensan, porque eso si no lo pienso poner en duda, ¡No piensan! No hay análisis, no hay planeación, no hay evaluación de posibilidades, son como moscas golpeando la ventana una y otra vez como si al cuarto impacto frontal con la cara la ventana fuera a desaparecer. Pero insisto, tal vez si quiera han notado que esto está pasando, ¿Porqué habrían de sentirse mal?

Lo único que tengo que aprender es a respirar profundo, si bien en general cada que tengo que escucharlos, especialmente cuando esbozan las siguientes preguntas:

¿Es que porqué me está pasando esto?
¿Porqué siempre me pasa esto a mi?
Es que no entiendo, si según yo lo hice todo bien

La última no es pregunta sólo un reflejo del tipo de afirmaciones que la gente goza de elaborar. Y mientras me había esforzado por tratar de agregar un valor a la respuesta de dicha pregunta, me he dado cuenta que la gente no espera una respuesta, pues piensa que no la hay, y en el peor de los casos acepta saber la respuesta y sigue preguntando. Yo no entiendo porque.

En fin esta pequeña catarsis me ha servido para ponerme a mi mismo en perspectiva, y entender que la comunicación racional no tiene valor si los mensajes no logran comprenderse. Una palabra honesta, responsable, razonada y atinada, no sirve de nada si el receptor no la entiende, y además la interpreta como un desplante arrogante de superioridad y una ofensa a su inteligencia, y aunque mi respuesta sería: Si no quieres llenarte la cara de mierda, no la metas en el culo de alguien, la respuesta esperada se acerca más a: «Ay ya seee, tu tranquilo =)»

El valor de ser superficial, está en poder hablar con el 90% de los seres humanos en el mundo.

Please…

You feel the way you do because you speak too much.
You need to chill and keep silence for at least a while…
Be there standing there, praying here, thinking about that.
But please. Be quiet.

Y así, tuve mi primer estudio

Después de casi 18 años de escuela me dí cuenta con mucho agrado, que era importante tener un estudio. Un lugar donde resultará placentero, cómodo y práctico, buscar todo lo que siempre quisimos saber y preguntar. Un espacio personal y breve en el cual se pueda uno sentarse y preguntarse a toda comodidad, que demonios pasaba por nuestra cabeza en algún determinado momento.

Un buen lugar para planear, para organizar, programar, visualizar lo que vendrá. Donde existe la motivación necesaria para afrontar el mañana inmediato y el horizonte del que nunca llegará.

Así pues, mientras ordenaba algunas y todas las cosas, encontré un espacio como lo he descrito antes, sin quererlo demasiado, y al parecer emanando de un lugar que no estaba en mi antiguo acomodo de las cosas, una hermosa ventana con luz, mucha luz, para bañarme en luz mientras leo a Focault, o Cortázar… Jajá como para llenarse de energía mágica loca.

Y así es como tuve mi primer estudio, pero definitivamente no el último, definitivamente este espacio me ayudará a sacar mucho de lo mejor de mi, y me acercará más a la disciplina personal que estoy buscando. Paradójicamente es tal la emoción de sentarme a escribir, y ahora la universidad me ha exigido y por primera vez he gozado el hecho de ser exigido para escribir un ensayo de los temas, sobre los cuales siempre quise escribir, que me embarcado en escribir a placer, rodeado de mis libros y quemándome las pestañas buscando términos inconclusos y subexplicados.

Cansarme los ojos con un tequila o con un café, con música clásica o con un programa de televisa. Así el canal de posibilidades se vuelve una joya que se convierte en el goce más profundo de todo ser humano que no sólo aspira sino que disfruta eternamente, se emociona y se conmueve, cada que se sienta a escribir.

Un poema

un vaso de cristal, un marcador rojo,
una nota en papel, un teléfono equivocado,
un corazón roto, un beso robado, unas pinzas llenas de sangre,
y un cigarro apagado.

una noche en carolina, una tarde de verano, una pisca de sal,
un recuerdo olvidado.

un día juntos, una película en la sala de tu casa, un sueño hecho realidad,
una pesadilla con la luz apagada, la inocencia de un santo, la arrogancia del experto,
el miedo de morir, un abrazo sin ganas, un botón desabrochado,
una falda que se transparenta, unas uñas que se clavan en tu espalda.

un momento por favor, un libro sin leer, una ventana a tu mundo, una puerta falsa,
un café contigo, un poema para ella, unas lágrimas descontroladas, un amor eterno que no se va.

un terco impertinente, un adulto inmaduro, un calor insoportable y una idea eterna que da vueltas, en una línea que estaba demás.

Hilarante

Como lo sangre ardiendo sobre la lluvia,
gritando,
escapando,
tratando de refrescarse,
atrapado en las garras del calor.

Alucinar que existes,
morir sabiendo que te has ido,
aunque quiera/pueda saborear tus besos,
ya no saben a lo mismo.

Me derramo sobre mis piernas,
la música me ayuda a no morir,
mientras no pueda respirar,
solo me queda llorar tus ojos.

Dolores atrapados en un cuerpo ausente,
sensaciones de abandono, odio y miedo,
con ganas de pintarse el cuerpo de azul,
el alma de rojo,
y el olvido del color de tus ojos.

Ahh.. como deseo mirarte mientras me besas,
como deseo mirarme atrapado en tu corazón,
sueño con que me sueñas,
vivo para ser amado por ti.

Por eso me alimento de ese sueño,
por eso cuando no sueño,
no tiene sentido la vida,
por eso lo días se resbalan como cenizas.

Los túneles del infierno,
atraviesan los segundos que no estas,
el tango eterno que bailamos,
suena sin cesar en mi cabeza.

Sólo puedo imaginar tus labios,
brillantes, mojados, pequeños,
absueltos de cualquier pecado,
casi me tocan,
cuando pienso en tí.

Walking on a dream – Empire of the sun

How can I explain
Talking to myself
Will I see again
We are always running for the thrill of it thrill of it
Always pushing up the hill searching for the thrill of it
On and on and on we are calling out and out again
Never looking down I’m just in awe of what’s in front of me
Is it real now
When two people become one
I can feel it
When two people become one
Thought I’d never see
The love you found in me
Now it’s changing all the time
Living in a rhythm where the minutes working overtime
Catch me I’m falling down
Catch me I’m falling down
Don’t stop just keep going on
I’m your shoulder lean upon
So come on deliver from inside
All we got is tonight that is right till first light

Observaciones sobre el pensamiento filosófico, Theodor W. Adorno

En el inicio del texto Adorno hace una diferencia entre el pensar en cuanto a lo pensado y el pensamiento filosófico, donde antes que iniciar a desenredar características particulares de cada uno de estos tipos de pensamiento, primero explica sus similitudes y casi la dialéctica entre los términos pero más sobre dichas actividades.

Por un lado, en el movimiento intelectual de la ilustración, se adopta la mecanización de los procesos, tal como en el método científico no se cuestionan ni se analizan, sólo pareciera ser, que se busca la satisfacción del mismo resultado en todos los eventos realizados bajo las mismas circunstancias, pero que eso no le da una razón absoluta al fenómeno, dado que lo único que esta haciendo, es nombrando a un suceso particular y hacerlo válido para un universo de fenómenos relativamente similares.

El pensamiento crítico que tienen las ciencias sociales y que por lo tanto tiende a generar conceptos mucho más particulares y que, carecen de una repetición tan obvia y encubable como los experimentos científicos, dado que su campo de estudios son los seres humanos, y no existe razón alguna que justifique menguar la existencia de los individuos, dado la brevedad y valor individual de la vida, experimentar y repetir condiciones particulares con seres humanos, quedando claro así que el hecho de que las ciencias sociales no vean imprescindible repetir cada fenómeno sobre el que estudian para considerarlo válido y razonable en la cuestión que está analizando.

Este proceso de mecanización y generación de conceptos científicos, obliga al individuo a abandonar el proceso y ser simplemente un ejecutor, sin imprimirle nada en particular, más que, probablemente, el talento de llevar a cabo el proceso al pie de la letra. Bien, no está en ningún momento agregando valor a la cadena del conocimiento y sí está deteniendo ahí todo avance tecnológico. Es cuando el científico rompe con el canón orillado por su curiosidad y su observación, válgase aquí la expresión: Su intelecto. Ese pensamiento crítico y creador que en definitiva tiene que ser el pensamiento filosófico.

«La ciencia necesita de quien no la ha obedecido, lo que para el espíritu de la ciencia es verdaderamente valioso es lo que ella difama, momento del idiotismo, al que consecuentemente la ciencia se condena y del que inconscientemente se avergüenza.» (pag. 17)

Por tanto, sin que Adorno descalifique categóricamente a un pensar sobre el otro, si cuestiona con profundidad el porqué se posiciona a uno sobre el otro y recibe mayor atención un tipo de concepto sobre el otro. El pensar es un proceso complejo y fundamentado en la dialéctica misma de todas las cosas, según aquellos que explican el acontecer de los hechos y las cosas con base en esta teoría.

Ejemplificado con la frase: «Siempre que el pensar es verdaderamente productivo, creador, es también un reaccionar. La pasividad está en el corazón de lo activo, es un adecuarse del yo, al no-yo. Para ser siempre productivo, debe estar determinado por su cosa. Esa es su pasividad. Su esfuerzo coincide con su capacidad para aquella.» (pag. 13)

El mensaje que parece dibujarse con claridad en las palabras de Adorno va más allá de calificar y separar una serie de elementos para entender la distinción entre un pensamiento y el otro, sino darle el justo valor a ambos y mostrar de una manera clara y profunda la importancia de no enfocar ambos entendimientos como absolutos sino aprender a mediar entre ellos para sacar el mejor provecho de las capacidades intelectuales de los seres humanos.

«La reflexión filosófica no hará sino romper el proceso del discurso» (pag.15) En el sentido que, para poder introducir un nuevo pensar que se empate mejor con las condiciones actuales del presente, el concepto en sí deberá ser, una vez más, puesto en la balanza, discutido y analizado, con la finalidad de ser lo más acertado a su materialización del presente en la realidad.

Finalmente, y lo valioso desde mi punto de vista, desde este texto es la siguiente máxima: El pensamiento sólo es útil si transforma la realidad y colabora con la creación de una mejor convivencia entre todos los elementos del universo. De esta forma el pensamiento se vuelve el motor de la transformación en todos los niveles de la actividad humana y su existencia, y la convivencia ideal se acerca por medio de la capacidad del hombre de razonar, de criticar de crear. Y jamás debería justificar ni aceptar, la resignación, la entrega absoluta del poder que tiene el conocimiento, a repeticiones ciegas y temporales del entendimiento de un fenómeno en particular y llamarlo universal dentro de una gama de fenómenos similares. Un ejemplo de esto es la siguiente linea del texto de Adorno: «Cuando el pensamiento filosófico no alcanza el ideal de renovación constante a partir de la cosa, fracasa, por mucho que se encuentre en textos importantes.» (pag. 16)

El pensamiento debe transformar y dar forma a la sociedad, y no venir a justificar el por que, las condiciones están dadas y la sociedad sólo se adapta a los cambios determinados por una mano invisible. Esa es la diferencia entre los filósofos y los economistas.

Ideal

Un entendimiento,
que parezca la continuación del pensamiento,
no explicación,
armonía musical intensa.

Un sentimiento,
que venga de tu madurez,
tu independencia,
intempestividad femenina.

Libertad,
envuelta en suaves llamas,
miedos normales,
sueños complejos,
alas para volar indispensables.

Que hable con las manos,
que sienta bailando,
que grite con la mirada,
que huela tan dulce como el amor.

Que perfectamente simple,
llena de detalles,
Imperfecciones dulces y auténticas,
que sepa a cereza.

Que se escape de la mirada,
que me encuentre en mis palabras,
que me explique mis debilidades,
y me haga reir.