Estadio Azteca, Adiós a las rejas

(By: Mediotiempo.com)

El proceso para quitar la malla ciclónica y las rejas, de 420 por 3 metros de altura, que separan la cancha de las tribunas en el Estadio Azteca, va viento en popa, ya que sólo resta eliminar una parte en el mediocampo, en ambas bandas, así como otra en la cabecera sur.

En un recorrido hecho este sábado, Medio Tiempo constató que poco a poco el Coloso de Tlalpan toma su ‘look europeo’, ya que ahí y en algunas otras partes del mundo, los inmuebles no pueden tener este tipo de protecciones porque por ley se considera «para prisioneros o desadapatados».

El mismo Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, conminó hace unos meses a las diversas Federaciones de futbol en el mundo que no han seguido esta medida, lo hagan, porque incluso las rejas y mallas pueden ser una trampa mortal, como sucedió en marzo pasado en África, donde una estampida más las protecciones causaron la muerte de al menos 22 aficionados en el juego eliminatorio entre Costa de Marfil y Malawi.

De esta forma, el inmueble de futbol más importante de México se moderniza, aunque con ciertas medidas de precaución, ya que hay un foso que separa las tribunas de la cancha y ahí mismo habrá elementos de seguridad contra los «espontáneos» que quieran pisar el pasto o saltar al campo, también se colocará en el contorno una línea de alambre de púas.

Además, para mayor precaución, la malla y las rejas que existen en la cabecera norte cuya medida es de 150 metros, justo donde las porras del América, «La Monumental» y «Disturbio» se colocan en cada partido, no serán retiradas, confirmó el Ingeniero Raúl Barrios, encargado del inmueble.

Cabe recordar que en mayo de 2004, mientras América disputaba un encuentro de Copa Libertadores ante el Sao Caetano de Brasil, un sector de la porra americanista brincó al campo derribando la malla que a la postre debió reforzarse, además de que el inmueble fue sancionado.

Las rejas que hasta estos días presentaba el Coloso, datan de 1986, ya que después del Mundial que se celebró en este país fueron colocadas, por lo tanto, 23 años después verán su fin.

El Azteca se une a estadios en México de Primera División como el Tec de Monterrey, el Andrés Quintana Roo de Atlante, el Benito Juárez de Indios, el Alfonso Lastras de San Luis, el Corona de Santos Laguna y el Cuauhtémoc de Puebla, que no tienen este tipo de protecciones.

Así, el primer duelo que viviría el Estadio Azteca sin rejas en esta nueva etapa, sería el del próximo sábado 10 de octubre entre México y El Salvador, correspondiente al Hexagonal Final de CONCACAF, donde el Tri podría amarrar matemáticamente su pase al Mundial de Sudáfrica 2010.

Poema. no 16

Cuando tienes que hablar,
porque es muy tarde para gritar,
pero además no hay nadie con quien hablar y tienes que escribir,
se siente una extraña y sorda liberación.

Con suaves movimientos de mi cabeza,
me detengo y trato de respirar profundo,
Un tremendo vacío en mi estomago,
y busco mirarte a ti.

Miserable

Si antes de partir debo dirigirme unas palabras,
se me quebraría la voz,
si fuese preciso decribir el instante presente,
yo diría: miserable.

¿Como se sigue pie?
Cuando los caminos se han vuelto lodosos,
en los segundos que el tiempo es complice,
y los días tubos de ensayo,
y me atrapan.

Ya ni siquiera se trata de lo que es,
lo que fue o lo que pasa,
es sólo un vistazo clavado en medio de todo,
una ilusión que duele y que no se va,
me hace sentir miserable.

Sentir es tan hermoso como tenebroso,
es tan evidente que suceden todo el tiempo,
nos vuelven adictos y nos hacemos de ellos,
todo carece de sentido desde donde me encuentro.

Entre estas suaves llamas que consumen mi cuerpo,
siento como todo se va y desaparece,
luego regresa y me dice como sentirme,
y me siento miserable.

La celebración

Entre el mar de hombres y seres, sociedades, mundos y corrientes filosóficas, existe un punto en donde todo lo conocido se vuelve trivial y lo trivial se vuelve el absoluto. Cuando celebramos nuestra condición de humanos y celebramos como humanos, bebemos, comemos y nos degustamos a nosotros mismos. Envueltos en un calor espiritual y alegre. Tan animal que dignfica nuestra condición de seres no del todo pensantes.

La celebración es la integración total de los esfuerzos del hombre. Inconscientemente, generalmente, andamos todos los días por diversos senderos, unos llevados por la obligación, otros por el deber, pero independientemente de todo, todos respiramos cuando llega el momento de relajar el cuerpo, bajar el ritmo cardiaco y beber hasta embriagarse.

Entre gritos eufóricos, abrazos apretados, palmadas en la espalda, besos, lágrimas, golpes agresivos, vidrios rotos, amores que nacen, amores que mueren, amores prohibidos, amistades eternizadas en momentos que se guardan en el corazón por siempre.

Accidentes, errores, arrepentimientos, grandes recuerdos, adrenalina inigualable, besos robados, besos prestados, dinero derrochado, dinero prestado, y todo en una extensión de tierra suficientemente pequeña para que todos seamos parte de un mismo calor, un mismo sentimiento un gran abrazo lleno de imperfección, belleza, trascendencia y placer.

Como los seres humanos que somos.