Ah, siempre se respira ese aire de calma en la oficina después de la comida. Todos están más relajados y contentos porque se acerca el fin del día.
Si regresas temprano puedes disfrutar de una especial paz, puesto que la mayoría siguen afuera, se ven las computadoras ahí esperando, los post its volando suavemente por el aire acondicionado. El trabajo a partir de estos momentos, es más relajado y productivo.