Regreso a la Ciudad de México

Hola!

Soy Edgar. Estoy volando de Madrid a Bogota. Los últimos días sentí el miedo que probablemente no sentí en meses, y ese miedo me asustó.

Empecemos por el principio. Haciendo el check-in para mi vuelo a Londres me informan que mi boleto no fue comprado. Llamo al Manager de mi ahora ex compañia exigiendo que arregle la situación y me dice que no tiene credito para llamar.

Llamo al dueño de la empresa quien no me responde.

Mientras mi novia me escribe: “estoy abordando, nos vemos en Colombia” yo me enfrento por última vez a la ineficiencia de una compañia de papel, fundamentada en la avaricia y la estupidez. Decido comprar el boleto con mi tarjeta de credito cuando recibo una llamada del adminstrador diciendo que las horas de oficina de American Airlines son de 9:00 am a 6:00 pm. Son casi las 12:00 am y mi vuelo se va las 2:00 am. Entre gritos y reclamos perfectmente bien fundados le explico que compraré el boleto con mi dinero y la compañia tendrá que pagar que reembolsarme ese dinero. Son 1,000 USD extra y el administrador no tiene otra opción que aceptar.

Están tardando horas, llevó desde las 10:00 pm en el aeropuerto y llevan 15 minutos procesando mi nuevo ticket. A mi lado el chofer pakistaní de la compañia esperando mi pase de abordar para poder cancelar mi visa de trabajo y creditar que saldré del país. Finalmente recibo una llamada del dueño de la compañia quien comienza a explicarme cuanto lamenta que tenga que irme de la compañia; entre que no le escucho en medio del ruido del aeropuerto y los mostradores de British Airways, entre el hindi, el urdu, el árabe y las excusas clásicas y sin sentido, me limito a exigir el reembolso del ticket que acabo de comprar.

Todavia hay tiempo de encontrarme en el mostrador a un compañero de la UNC Charlotte que recien ha sido contratado para trabajar en Dubai, que pequeño es el mundo, coincido con él.

Finalmente el pago está hecho y yo listo para volar a Colombia, todavía toma tiempo y debo pagar una maleta extra, me estoy llevando toda mi vida conmigo, resulta dificil en las formas de migración escribir una dirección, pues no tengo ninguna.

Salgo corriendo, cancelamos mi visa, me despido casi sin mirar al chofer y amigo cuyo amistad ví desvanecerse por la miseria que provoca la falta de dinero, después de todo no sentía ganas ni de mirarlo, ni de estrechar su mano, sólo quería irme lo antes posible.

Cambio mis últimos dirhams por dólares, corró a la puerta de embarque, he perdido mi pase de abordar. Aún sabiendo que no lo tengo le entrego los pases de abordar de madrid y de bogota y finjo demencia sudoroso y con cara de asustado, en menos de 10 segundos imprime un pase con mi nombre y me lo entrega.

Antes de abordar llamo al dueño de la compañia y le pemito que termine de disculparse, me dice que soy una persona muy inteligente y capaz, que sigamos en contacto; le reitero que me tiene que pagar el boleto, acepto sus disculpas y me despido diciendole que “business is business”.

Aviso a mi familia, y me preparo para volar, escucho brevemente a unos chicos fresas de radio ibero hablando sobre la importancia de la democracia y de apoyar al presidente en turno aún cuando no votamos por él, no entiende la creación de nuevos partidos y se mofa lerdamente de un spot del gobierno de hace años, no se si reir o llorar.

Pero por fin, me calmo. Soy libre y eso da miedo, comienzo a leer el ensayo sobre la desobediencia civil de Thoureau y me quedó dormido.

Estoy pisando Londres, que pena que no pueda quedar a conocer esta ciudad, mientras camino respiro y me siento tranquilo, miro las imágenes y me emociona pensar que pronto estaré ahí.

Otro vuelo, ahora  Madrid. Por primera vez piso Europa, aunque sólo por la alfombra de sus aeropuertos, todavia no llego a Bogota pero falta menos de una hora.

En definitiva nada es perfecto. Pero me siento excelente, preparé una presentación para el cliente que nos espera tan pronto llegue a México, me llena de fuerza que mi socio siempre tenga proyectos en puerta.

Lentamente se me llena la cabeza de ideas bellas, de proyectos profesionales sustentables que ofrecen multiples modelos de negocio, planes de paternidad y las cosas wue me gustaría decirle a mis hijos, como voy a educarlos y como por medio de ellos puedo seguir cambiando al mundo.

Llevo horas volando, mi cuerpo está cansado pero mi espíritu lentamente se llena de su fuego habitual, quiero saltar y correr, fumar y volverme loco de la creatividad. Estaré nueve días en Bogota y luego viajaremos a México.

Confio en mi capacidad creadora, en mi influencia positiva sobre las personas y en mi genuino interés por una vida mejor para todos los seres humanos. No me arrepiento de nada y estoy contento con la experiencia de vida que llevo en mis hombros. Si escribo es porque quiero recordar este momento, como tantos otros que viven en mis letras queridas, fotos que se reproducen en mi mente cuando las leo, que nada me detenga, que el miedo no me gane y que nunca me conforme con una vida cómoda y sin proposito.

Muero por uno tacos de suadero, un aguachile, unos mezcales pero sobre todo…

🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s