Reporte de Lectura, ¿Qué significa pensar? de Martín Heidegger

A continuación comparto con ustedes el reporte que elaboré sobre este complejo libro de Heidegger espero les resulte útil.

Introducción
Este libro es el resumen del curso que Heidegger impartiera en 1951 en una Universidad en Alemania. A lo largo de 21 lecciones dividas en dos partes, él explica, con base en su razonamiento lógico y bastante retórica, que es lo que pensar significa. Por medio de la misma filosofía que muestra en Ser y Tiempo, Heidegger busca desentrañar el origen y la esencia del pensar mismo. En el desarrollo de sus pensamientos explica: lo gravísimo que es que aún no se esté pensando, la diferencia entre pensar y opinar, y la importancia de analizar a profundidad el concepto alrededor del planteamiento de dicha pregunta; critica a las ciencias fuertemente dado que no piensan y que se basan en la técnica, desconociendo por completo la esencia misma de la ciencia; retoma conceptos sobre el súper hombre de Nietzsche y en general de toda la filosofía de este filosofo y cómo la figura del eterno retorno a lo mismo, define en gran medida la asimilación del ser y del pensar.

Que tengamos la capacidad de pensar, no significa que lo hagamos

Heidegger dice que no pensamos, que el hecho de tener la capacidad de pensar no es razón para decir que pensamos, sin embargo es una manifestación que proviene del inconsciente, según Heidegger, y que es una manifestación de la esencia del pensar mismo. Es decir este ser del pensar se encuentra en nosotros y se comienza a manifestar por medio de nuestra interacción con el mundo fáctico y de hecho sólo así, es que puede descubrirse a sí misma, la esencia del pensar.

Es en este punto donde Heidegger después de algunos acercamientos iniciales a la que es el pensar, comienza a explicar que el conocimiento como lo conocemos, se basa en la parte práctica del pensar, se centra en lo que pensar, da de que pensar, y estas cuestiones se quedan atrapadas sólo en las descripciones de la vida fáctica y jamás abundará en la esencia misma o el fin primigenio del lo que significa pensar.

Partiendo de lo anterior, Heidegger dice que la ciencia no piensa, por un lado, la esencia misma de la ciencia aún se desconoce, y resultaría imposible entenderla a partir de la ciencia misma, dado que esta se concentra en comprobar los supuestos que ella misma establece bajo ciertos parámetros sin los cuales las variables a considerar serían completamente imposibles de determinar, por tanto los resultados serían impredecibles.

Sólo mientras la ciencia no se ocupa de pensar sino de demostrar que bajo los supuestos, los escenarios controlados, y la información obtenida de manera física, empírica y positivista, le dan al hombre la certeza de tener un control sobre su entorno, llamase la naturaleza. Lo cual no demerita en nada el valor de la ciencia, sino simplemente la coloca en el lugar correcto, su utilidad se encuentra en la aplicación de sus teorías y herramientas a la vida diaria, más no por esto se puede considerar que piense, entendiendo el pensar en los términos que plantea Heidegger.

Lo anterior lo explica Heidegger en el siguiente fragmento:

“Aquel que a lo que sólo se manifiesta en tanto que aparece desde sí ocultándose al mismo tiempo, aquel que esto sólo lo quiere demostrar y sólo lo quiere ver demostrado, éste en modo alguno juzgará según un módulo superior y riguroso de saber. Sólo calcula con un módulo, y además con un módulo inadecuado. Porque a lo que sólo da noticia de sí mismo apareciendo en su autoocultamiento, a esto sólo podemos corresponder señalándolo y, con ello, encomendándonos nosotros mismos a dejar aparecer lo que se muestra en su propio estado de desocultamiento. Este simple señalar es un rasgo fundamental del pensar, el camino hacia lo que, desde siempre y para siempre, da que pensar al hombre. Demostrar, es decir, deducir de presupuestos adecuados, se puede demostrar todo. Pero señalar, franquear el advenimiento por medio de una indicación, es algo que sólo puede hacerse con pocas cosas y con estas pocas cosas además raras veces.”
Enseñar a aprender, y el pensar como una actividad manual

Retomando los primeros acercamientos a lo que significa pensar y haciendo la diferenciación entre las ciencias y el pensar, Heidegger señala como crucial la relación entre el alumno y el maestro, el maestro debe ser lo suficientemente hábil y dócil, en palabras del mismo autor, para poder transmitirle el conocimiento a los alumnos, pero no sólo eso, sino que además debe enseñarle al alumno como es que debe ir asimilando dichos conocimientos de tal forma que el alumno se pueda habilitar en el descubrimiento y la obtención de conocimiento por sí mismo, si bien con la ayuda de herramientas académicas, pero en definitiva movido por el deseo de aprender.

Con este principio, Heidegger desglosa el pensar como una actividad manual, comparándola con un fabricante de armarios, dado que es un acto aprendido, que se puede tener en cuenta el proceso y que de manera invariable el artesano le imprime parte de sí mismo en la creación particular. Para Heidegger el pensar está siendo en todo momento complementado por el sujeto, por el transporte de las ideas, por el cuerpo que materializa el pensamiento.

Heidegger dice que el pensar ya se manifiesta en los hombres aún antes de empezar a ser pensar, el significado de pensar está en el ser y es esa estancia casi inconsciente la que comienza a despertar las primeras dudas sobre el significado de la pregunta.

Lo anterior proviene de la creencia de Heidegger que el pensar está en nosotros desde siempre, y que él se nos va mostrando hasta que nos hacemos la pregunta sobre que significa pensar, sin embargo por medio del pensamiento mismo no se puede desdoblar semejante concepto dado que se limitaría de manera retórica a repetir lo mismo una y otra vez. Heidegger cree que la única manera de que es pensar, similar a la esencia misma del ser o en este caso del pensamiento mismo, o como parte de la esencia misma del hombre, sólo por medio de vivir abierto a la vida, la vida fáctica. Salir y experimentar y absorber por medio de los sentidos lo que efectivamente es real, y en donde efectivamente se esconde la respuesta a la pregunta que significa pensar.


Nietzsche, el súper hombre y el eterno retorno de lo mismo

En un punto entre las lecciones finales  de la primera parte y prácticamente los primeros tres cuartos de la segunda parte, Heidegger comienza a desdoblar conceptos fundamentales de la filosofía de Nietzsche en donde Heidegger encuentra, según su pensamiento, el hilo conductor del pensamiento más congruente con lo que se ha venido planteando en todo momento. Nietzsche habla del punto en el que el hombre está en una constante ruptura con el pensamiento impuesto, primero por la angustia de encontrarse infeliz, después comienza a crear sus propios principios y a vivir según sus propias reglas, hasta eventualmente caer en cuenta, de que sus propios conceptos deben volver a ser quebrados y levantar todo de nuevo.

En el momento en que Nietzsche explica la redención de la venganza poniendo en manifiesto el conflicto entre el “querer” y el “fue”, entendiendo que, el “querer” no puede hacer nada contra el “fue” puesto que se encuentra atrapado en un tiempo que ya no existe. Es aquí la raíz con la que el hombre enfrenta su “querer “contra la noción de un tiempo que se ha ido.


“El querer aparece ante sí mismo como este sufrimiento por el “fué”, como sufrimiento por el pasado. Mas el pasado tiene su origen en el pasar. En cuanto la voluntad sufre por el pasar, siendo ella misma lo que es precisamente como tal sufrimiento, a saber la voluntad, en tato la voluntad queda entregada en su querer al pasar. Es así como la misma voluntad quiere el pasar, queriendo en esto el pasar de su sufrimiento y consecuentemente, el pasar de sí misma. La repugnancia contra todo “fué” aparece como voluntad de pasar, la cual quiere que todo lo que es, valga que perezca. De esta manera la repugnancia que surge en la voluntad es la voluntad en contra de todo lo que va pasando. Así pues, la voluntad es un representar que, en el fondo acecha a todo cuanto pasa, subsiste y adviene, para degradarlo en su subsistencia y finalmente desintegrarlo. Esta repugnancia dentro de la misma voluntad, es, según Nietzsche, la esencia de la venganza.”

Representación y presentación

Después de entender un poco más sobre esta parte de la Filosofía de Nietzsche y la fundamentación de Heidegger en dichas ideas, así como la determinación de que las ciencias no piensan. Es importante explicar lo que según Heidegger es la diferencia fundamental entre la verdadera respuesta a la pregunta sobre que significa pensar. Según Heidegger la presentación ante la realidad, la consciencia del momento presente permite presentarse ante las cosas de una manera autentica y completa, y es de estos encuentros que sé puede llegar a entender al pensamiento en sí, por medio de los sentidos los hombres podemos acceder a conocer nuevas cosas que de otra forma jamás formarían parte de nosotros.

En oposición a la simple presentación que, como los datos científicos que únicamente concluyen dentro de los parámetros de los que están establecidos en cada muestra, no permite entender realmente nada en sí, se pierde de manera intrascendente, en términos ontológicos, para el descubrimiento de lo que significa pensar.

Por lo anterior para Heidegger el momento en el que se descubre la verdadera raíz de ese impulso por pensar sólo puede ser a través de la parte sensible del hombre como está relación entre ente y realidad se conjugan para que sea el ente en el que determina lo es en sí mismo, haciendo del ser humano esencia de su propio pensamiento.

Las preguntas que se desprenden de la pregunta misma

Según Heidegger, ya por las últimas lecciones hay 4 preguntas que se desprenden de la pregunta misma, o mejor dicho, cuatro posibles sentidos con los cuales podrían interpretarse dicha pregunta, y son las siguientes:


¿Qué es lo que no incita a pensar?
¿Qué es lo que se entiende por pensar?
¿Para qué es que sirve pensar? (como una funcionalidad)
¿Qué es ese que se denomina pensar?

Siendo la primera la pregunta que, según Heidegger, contiene el mayor peso ontológico porque al explicarse se desenvuelve la respuesta y el desarrollo de las otras cuatro, es aquí donde Heidegger comienza con el desenvolvimiento y el desarrollo de la palabra “significar” que en alemán en “heissen” y significa, significa, pero en las 4 connotaciones de las preguntas anteriores, para finalmente arrastrar cada una de las palabras por el túnel de lo etimológico hasta concluir que el origen mismo del pensar se encuentra en la esencia del signo que lo representa y no al contrario.

Conclusiones

La manera argumentativa de Heidegger es impresionante, si bien utiliza la retórica con profundidad y resulta profundamente complejo de leer y entender, Heidegger logra desenmarañar conceptos concretos a partir de argumentaciones lógicas. Independientemente de estar de acuerdo o no de acuerdo con las postulaciones Heidegerianas, resulta difícil ignorar la base de sus cuestionamientos.

En cierta sintonía con la filosofía lógica de Ludwig Josef Johann Wittgenstein podemos ver esa necesidad de Heidegger de volver a la esencia de las palabras por como suenan, por como lo dicen y por quien lo dicen, en algún momento se refiere a lo que es el lenguaje propiamente y al lenguaje ordinario.


Heidegger aplica prácticamente el mismo principio de ser y tiempo sobre el ser al pensar en este curso, pues de igual forma que el ser se descubre así mismo en lo que Heidegger denomina el “dasein” el sentido primigenio del pensar se encuentra perse en nosotros, y es el mismo quien obliga a ser descubierto.
Invariablemente Heidegger tiende con esta forma de pensar y filosofar, a enviar un mensaje ético, dado que pareciera ser que no hay una manera distinta de descubrir al ser en sí o al significado primero de pensar, y más aún de cualquier cosa que posea una esencia en sí, si no es por medio de la filosofía y los “pasos” por llamarlos de alguna manera de la filosofía Heidegeriana.

Finalmente y en donde encuentro la mayor aportación de la Filosofía de Heidegger es en el rompimiento con los conceptos fundamentales, y dejar de darlos por hecho dado que únicamente por medio de esta vía podemos entender si dichos conceptos, que probablemente se edificaron en un momento histórico ajenos al actual y que probablemente haya ya, perdido su carácter de vigencia, para traerlos de nuevo a la mesa de discusión, exprimirlos, confrontarlos, y en todo caso este simple ejercicio conduce ya a la regeneración del pensamiento, al profundo cuestionamiento sobre quienes somos, de que estamos hecho y hacía donde vamos, es imposible no choca de frente contra el existencialismo sin comenzar, una y otra vez, a hacerse estas preguntas. 


Lo peligroso de lo anterior es dar por sentado que esta filosofía sea la única, la adecuada y por consiguiente la que debe servir de bandera absolutamente a todos los seres humanos, este tipo de ideas radicales e individualistas pueden hacer que la elaborada filosofía de Heidegger se vuelve en una peligrosa arma de control social a gran escala.
Bibliografía
Heidegger, Martín. ¿Qué significa pensar? 1ª edición. Terramar, La Plata, Argentina, 2005.
Heidegger, Martín. Ser y tiempo. Fondo de cultura económica, D. F. México, 1997
Heiddeger, Martín. Tiempo y ser. 4ta edición. Tecnos, Madrid, España, 2009

Referencias
Heiddegeriana. Heidegger en castellano. “Qué quiere decir pensar” Texto. URL: http://www.heideggeriana.com.ar/textos/decir_pensar.htm Recuperado: 7 de marzo de 2011
¿Qué significa pensar? Quinta lección. Texto URL: http://homepage.mac.com/eeskenazi/heideggerpensar.html Recuperado: 7 de marzo de 2011

9 comentarios en “Reporte de Lectura, ¿Qué significa pensar? de Martín Heidegger

  1. Me perdiste en el primer parrafo al escribir “con base en su racionamiento lógico y bastante retórica” No es razonamiento? o esta racionando su lógica??

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  2. Un detalle no menor, Heidegger no dice que no pensamos, dice que todavía-no pensamos. Hay algo del arribo, de lo por llegar en juego que no es menor para una exégesis del texto

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  3. HOLA AMIGO, doy un autodidacta loco. Desde que lei a Heidegger estoy intrigado, he encontrado gente que habla de él aqui, supongo pueden ayudarme. ¿cuando heidegger habla en general del “encubrimiento” no es jsutamente el juego social el encubriemiento más extraño? cuando estamos a solas, con amigos en general somos algo muy distinto de cuando entramos al concurso social. ¿no es nuestro interior lo que debe desencubrirse alejandose de la sociedad o bien formando una nueva sociedad escogida y secreta? Me queda super claro que hay un encubrimiento en cuanto a la verdad de nuestro origen y fin, pero el encubrimiento social es cuestion de decidir si tribulamos o no. ¿por que todas las razas sabias hicieron su ciudad en montañas, mesetas, zonas montañosas? ¿será que tribularon? La unica manera de ser si mismo tal cual se es tanto en lo privado como en lo social, y tanto en lo personal como en lo colectivo solo se lograria tribulando, formando una nueva sociedad. ¿?Es este el verdadero encubrimiento que nos obliga a ser falsos para llevar de comer a casa, soportar un trabajo anti-etico para comprar los zapatos de la niña? ¿Será que solo alcanzando esta verdad interior y luego exteriorizarla en una luminosidad es lo que no quieren que logremos? ¿Por eso queman las verdades y nos encubren todo, para que no alcancemos la verdad de nuestro ser? Yo, a todas las preguntas digo que si…pero… que pensar.

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