La psicología de la comezón

No sé exactamente el origen científico de la picazón y mucho menos en particular de esa aparente alergia que tenemos gran parte de los seres humanos a la saliva de ciertos insectos, o al escozor que provocan sus picaduras, que generalmente generan irritaciones rojizas en la piel, en casos fuertes, ámpulas y heridas.

Pero este post no pretende hablar del origen, síntomas ni cuidados de las picaduras de insecto sino abordar de manera directa y breve la psicología de la comezón.

La comezón es la sensación de incomodidad, y necesidad de frotar con fuerza y rapidez determinada área del cuerpo dado que la pasividad ante esta sensación provoca profunda intranquilidad. En ocasiones rascarse es tan malo como provocarse a sí mismo una herida, y sin embargo por medio del acto de rascarse se libera una ligera dosis, de lo que yo creo es, (que además acepto la carencia de un fundamento científico hace mi argumento una mera alucinación) serotonina, que nos permite relajarnos por unos segundos. Sin embargo de manera prácticamente instantánea se solicita de manera imperiosa que se siga rascando el área enrronchada.

Así es, la comezón es la sensación de necesidad de rascarse sin parar, como si de esta manera la molestia fuera a cesar, como quien trata de recordar en donde ha dejado las llaves del coche para descubrir que eso no lo hará arrancar.

La comezón es una sensación física pero en realidad, es una idea en la cabeza, es ansiedad, es no poder controlar nuestro cuerpo físico y de manera prácticamente inconsciente sucumbir al placer de frotarnos de manera ríspida la piel.

Pero, ¿Alguna vez has visto a una de esas ronchas rojas a los ojos? Dile Buenas tardes y preséntate, explícale que no puedes rascarla porque eso sólo empeorará su estado, y que para que ella, la roncha, pueda regresar al inframundo de las millones de células que día a día mueren en un cuerpo humano, lo mejor es dejarla como está. Inmediatamente al hacer consciencia, la roncha, dejará de mandar la señal al cerebro de rascarse, y me atrevo a pensar que se sentirá apenada por haber causado esa ansiedad a todo el cuerpo, pues en el fondo, dudo, que la roncha tenga malas intenciones.

Y finalmente se habrá ido la comezón y pronto la zona se volverá más roja y dejará de mandar señales de comezón, y así una vez más el dialogo, la tranquilidad, y la plena consciencia del aquí y del ahora, nos permitirá vence: el miedo, la tristeza, la ansiedad, y en este caso en específico, la comezón.

Un comentario en “La psicología de la comezón

  1. Hola que tal! Me llamo Julio, soy de México, y me ando preguntando cuando voy en el metro, que es la comezón? pues en mi rostro yo tengo un lunar característico de mi rostro que se encuentra alado de mi nariz, y en muchos casos las personas que me ven, o que establecen alguna tipo de conexión psiquica o un dialogo intersubjetivo se rascan en donde esta mi lunar como si les diera comezón a ellos en forma de queja? ademas que tambien es una naturaleza como el hacer ciertos ademanes cuando pensamos, o cuando mentimo, y el rascar es una de estas, pero…no lo gro entender si se puede estudiar a este, pues al tratar esa irritabilidad de comezón estarás controlando una parte mas de tu organismo en eso ya había pensado…me interesa encontrar alguna idea original pues todas no dicen lo que busco, y me interesaría compartir contigo esto…julitoinsupez@hotmail.com

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