En la vispera de mis 25 años

Tengo la cabeza en cualquier parte y atravieso por muchas cosas y emociones. Personalmente me siento triste de haber plantado a mis amigos el fin de semana aún cuando dije que los acompañaría.

Una de mis roomates se va por un rato, y no estoy acostumbrado a la vida cotidiana sin su presencia, estoy seguro que el duelo será inversamente proporcional al tiempo que me tome ocuparme de mis cosas.

Pero en realidad, ya no hay mucho más que decir, pasado mañana cumplo 25 años.

Confieso que ha sido en buen año, lleno de cosas raros que no se bien si agradecer o reprochar a la vida, pero eso ya no tiene sentido, lo que queda es reirme de mi mismo y prepararme para una aventura aún más loca.

La vida real es como los sueños, nada los diferencía. Quien cree firmemente en una separación de ambos planos, estoy seguro que tiene una vida bastante estresable.

THE BEST IS YET TO COME.

Me gusta que lentamente mi escritura y mi lenguaje se están volviendo más detallados y meticulosos. Sé que en un principio resulta contraproducente si no le doy la orientación correcta o inclusos las pausas necesarias, sin embargo es claro que poco a poco se está construyendo una forma novedoso de dar un nuevo mensaje.

El punto es que… Lo olvidé.

Nunca más vendrán los sueños que tuvimos,
sólo nos queda la interpretación de un vago recuerdo,
que se parece a lo que fue.

Supongo que puede ser tan arbitrario acertar como fallar,
sin embargo aún no me siento muy cómodo fracasando.

¿Algún día podré decir?: No tengo nada más que decir.

Inicio de estripitoso golpe contra el suelo
Escena 1

Toma fija al horizonte del parque (niños jugando al rededor de la fuente)

Entran caminando Alicia y Aliakbar saliendo entre los niños y por detrás de la fuente.

Acercamiento hacia Alicia y Aliakbar.

Alicia: (contestando una llamada telefónica) Bueno, Hola Caro, ¿Cómo estas?, ¿Qué has dicho?, ¿Qué Qué? (comienza a llorar sutilmente sin desearlo)

Vas a odiarme.
y eso será mejor.

He aprendido que en la bondad la gente no puede verme,
no hablo de toda la gente,
sólo de esa gente.

Con la que ya no habrá bondad,
ni palabras,
hare de mi tiempo algo mejor.

Habrá menos palabras,
y más sonrisas.

Callare profundamente,
y hablaré cuando valga la pena hacerlo.

Es momento de sembrar,
paciencia,
esperanza,
esfuerzo.

Si no puedo concentrarme,
intentare con más fuerza,
y si aún no puedo,
lo intentaré una vez más.

No tengo a donde ir,
sólo hacia adelante.

Admiro mucho a la gente que admiro, admito.

Admito que no admiro a mucha gente,
pero como los admiro. Admito que,
desaría admirar a mas personas,
tal vez es sólo que no conozco suficientes personas.
Sólo gente.