Lista de emociones que cruzan mi cuerpo/mundo/todo/esencia/.com

Sueño
El recuerdo de que nuestro espíritu está limitado a un cuerpo que no tiene energía eterna, que en la medida en que mejor le cuidemos él maximizará para nosotros las oportunidades de generar placer. De alguna manera nos recuerda que sin un cuerpo fuerte sano y hermoso nuestras creencias del mundo y de nosotros mismos carecen de total sentido.

Hartazgo
Es el recordatorio de que estamos haciendo cosas, o viviendo situaciones que no llenan de manera total nuestras expectativas de felicidad. Nos recuerda que para poder ser felices y plenos tenemos que tener la paz que no tenemos en estos momentos.

Calor
Que tan insignificantes somos, que fácil es para el mundo hacer que las condiciones se modifiquen y que duro puede ser para los seres vivos adaptarse. También nos recuerda que sentimos, que vibramos que nuestra piel y alma están latiendo aún. Y finalmente el sofoco, la desesperación de no poder hacer nada ante una situación que supera nuestras condiciones y ante la cual es muy difícil reaccionar, ejercita nuestra paciencia, la adaptación y la madurez.

Frio
Su función es hacernos conscientes de la sensibilidad y al mismo tiempo la fragilidad de nuestros cuerpos, básicamente es una señal de alerta y un detonante de la protección de debemos procurarnos para poder sobrevivir.

Cansancio
Es la memoria y el juez del tiempo. La sensación recorre nuestro cuerpo y envía reportes a la razón sobre la actividad física que se llevo a cabo. Por lo tanto obliga al individuo a realizar un análisis y una evaluación sobre el hecho de si valió la pena sentirse de esa manera, orillándonos a buscar siempre extenuar el cuerpo solo en casos que el objetivo justifique el esfuerzo.

Miedo

Es la alerta de la vida por excelencia, es un Pop Up que as abre cada que un camino parece tener diversas opciones, en dosis controladas ayuda a tomar decisiones a consciencia y generar decisiones mejor planificadas, en exceso puede orillar al fracaso a cualquier ser vivo.

Cansancio emocional
Similar al cansancio físico, pero orientado únicamente a la actividad racional, generalmente habla de un sano ejercicio cognitivo y de introspección, sin embargo no siempre se produce por el análisis de una situación, puede ser provocado por el constante repique de una o más ideas enfermas y circulares de las cuales no se puede salir de manera sencilla, generalmente favorece el envejecimiento de las personas.

Emoción (continuar aquí, únicamente si es relevante y posible)

Orgullo

Ilusión

Desasosiego

Impotencia

Coraje

Tristeza

Ironía

Aprecio por las cosas que tengo

Paz

Buena y justa soledad

Añoranza

Esperanza

Visión

Incongruente ensayo del miedo

Todos los días sentimos miedo. Todos los días nuestros sentimientos nos invaden como la luz penetra por un vitral, llenando de vida las formas. ¿Cuántas palabras decimos con miedo? Demasiado pensar exige unos segundos de intimidad desracionalizada, escribir esas palabras que se sienten bien al ser tecleadas, esos sonidos que son suaves y que no exigen ortografía, sábado y pedazos de pan, canciones y valorar la familia, a tu lado todo sabe más dulce.

Intentar. Una y otra vez contar el mismo cuento con las mismas palabras pero con distintas intenciones. Nos gusta inventar tantas realidades como nos quepan en las manos y en los bolsillos. Buscar la que sabe rico y que le da sentido a las demás, llamo miedo a todo lo que no entiendo y no sé como corregirlo. Los impulsos son el reflejo de un alma sin paz.

Ese equilibrio medieval que no sabe a nada solo conduce a hablar sin sentido. ¿Me juzgarías entonces? Harto de no saber que sucede con el mundo que todos dicen que es real. Préndeme fuego y déjame ahí, la inmortalidad de mi sangre enervada me hará arrullarme en la llamas.

La momentánea paz que arrulla a las almas atormentadas, se bate como la crema en un envase ovalado. Extraño tus besos, tu ternura y tu amor, odios tus odios y tus miedos eternos. Odio mis errores, mi egoísmo y mi decidía, Ojala los errores no fueran tan caros. El tono enrojecido de la luz dispara más dudas que miedos, El infierno arde más cuando se lleva dentro. Ya no quiero usar eufemismos de cosas que me arden al no salir. Quiero probar con mis propias manos de que manera puedo sentir que mis pasos me llevan hacia un lugar cualquiera, pero me llevan.

Quiero por lo menos saber que soy yo el que escribe y quisiera encontrarme atrapado en muchas de mis frases, para reconstruirme para volver a saber quién soy y que hago aquí. Nunca la gloria del paraíso supo tanto a azufre y fuego. En la boca de cielo sentir los colmillos de animal que aúlla fuerte desde su garganta. La inocencia y las ganas de ser feliz, mezcladas con la constante sensación de llevar puesta una máscara.

Cuantas sonrisas han sido sustituidas por palabras criticas y llenas de furia, ¿Cuánto es el odio que revolotea dentro de mis ideas esenciales? Que miedo me da ver tu luz apagándose a chorros por entre mis vidas. Que fácil seria escapar y qué difícil es quedarse, aunque parezca exactamente lo contrario. “la percepción es realidad” y mi vida es lo único que tengo, que siempre he tenido, y lo único que tendré, cada que respiro profundo un instante se va para siempre y la pregunta es si valió la pena imprimirlo en la pared de mi memoria.

Tengo tanto miedo y siento tanta tristeza de llenar mis ideas de semisabores y amargos momentos pseudoagradables, ¿Debo sentirme eternamente culpable por haber borrado de mí, la existencia de otros seres humanos? Si la muerte esta a lado de nuestras cabezas todo el tiempo esperando que de repente explotemos, ¿No sería sensato tratar de cerrar los ojos y dejar que ella espere sin que nosotros estemos conscientes de su respiración en nuestra nuca?

El amor es tan adictivo que cuando intentas dejarlo la ansiedad te tortura tan afanosamente que mientras tu razón estalla de rabia por tu estupidez, tus labios y tus brazos se llenan de tibias lagrimas materializadas en otro ser humano.

Cada que te beso siento que no podre dejarte jamás. Lloro a veces de la impotencia de haber perdido ya mi vida sin saber si lo deseaba, a veces parece que vale la pena pero a veces no. Cuando encuentras pureza en las palabras de otras personas es imposible no escucharlas. Cerrar los ojos a esa pureza por miedo nos hace estúpidos, arrogantes e infelices.

Ojala mis palabras combinaran con los buenos sentimientos de mi corazón, y poder decir las cosas que a la gente hacen feliz y que de alguna manera salen de algún lugar dentro de mí. Que mi maldad se borre con la memoria de todas las cosas que no entiendo ni debieron pasar, que las palabras que otros dijeron y el castigo a si mismo que otros materializaron en los cuerpos de otros seres humanos, dejen de atormentar mi espíritu inocente de niño, de aprendiz de aventurero y escritor. Que mi consciencia sea un escalón que me acerque un poco más a mejorar el rumbo del mismo tiempo y no el yugo que me hace repetir las mismas amargas y erradas historias.

Que las historias si tengan finales felices, que los padres no sufran el abandono emocional de sus padres, que la sociedad no sea quien escriba las leyes internas de los seres humanos, que las nubes no se posen eternamente sobre los hombres y sus almas. Que me pueda soltar, que derive este universo en lo que tenga que derivar, que me lleve consigo en el camino o que me permita ver su grandeza, que me arranque de un chapuzón frío y rápido ese miedo que se alberga en mis entrañas, provocado por el odio y la historia. Y de una vez por todas gozar no solo cada día, sino también cada segundo. Escribir todas mis historias sin tenerlas que redactar.

Una maceta con flores

Simplemente es tanta la presión que sienten tus patas de acero, que la expresión de su rostro se frunce en silencio, pero permanecen estóicas sosteniendote con fuerza.

Las hojas enormes miran hacia todas partes, unas saludan y otras me dan la espalda, de alguna manera me siento excluido de lo que están viendo, tan alejado de su realidad. Un sosten artificial detiene a las ramas débiles para que no se venzan. Algunas flores de plástico adornan la tierra de la que nacen tus fuertes troncos y que alimentan tus pensamientos.

Lo único que compartes es tu fiel y tibia sombra, detienes con firmeza los rayo artificiales de la luz de la habitación, lástima que no la necesito pero gracias por preguntar.

El plato que se rompió

Sobre la mesa, como todos los dias, se encuentran todos los elementos que forman parte de la hora de la comida, en el centro y haciendo un semirectángulo, se encuentran: la sal, los chiles jalapeños, la salsa verde, las cebollitas en vinagre y las tortillas; en el centro del semirectángulo, esta una olla de frijoles calientes y humeantes, además un guiso de carne, pimientos, cebollas y chiles que aromatiza de una manera tan deliciosa la mesa a las 3:00 pm.

El Sol golpea de lado la mesa a través del domo. La reja cuadricula la mesa de una manera muy acogedora, le da una imagen tan familiar como la misma hora de comer. Los manteles de palma bordados con elegancia y adornos floridos, la vieja madera de la mesa cruje colocarle los platos sobre los manteles como si sus tripas crujiesen por el hambre y el antojo de probar los alimentos calientes.

Los aromas se mezclan en el aire y el calor de la tarde, hace una nube invisible que sabe a carne y a tortillas con chile, sin que nadie se siente a la mesa a probar los alimentos estos están ahi calmados, atentos y pacientes, pareciera que los platos hablan unos con otros, y la comida se mezcla en la imaginación del tiempo.

Es hora de comer.

Lentes de sol

Así como basta muy poco para sentir una ilusión y lanzarse al mundo por un sueño, también basta muy poco para perder por completo el sentido de las cosas que se están haciendo.

Al rededor del mundo existen millones de personas que en su mayoría realizan, de manera repetitiva, las mismas actividades en su mayoría económicas para poder proveerse de los recursos que les permitan satisfacer sus necesidades por precarios que sean los recursos de los cuales se allegan.

Pero que sencillo es verse un día tan cerca de alcanzar innumerables sueños de todos colores y sentirse completamente pleno con la simple ilusión de un mejor mañana, hasta que un pensamiento agrio y aguafiestas puede derribar lo anterior y perpetrar una sensación de desasosiego y desencanto del cual no es tan fácil sacudirse.

Los seres humanos somos tan frágiles que el simple viento puede matarnos tornándose pulmonía, la realidad de las cosas que vivimos los seres humanos, penden de hilos tan delgados que es muy sencillo perderse sin siquiera darse cuenta que estas viviendo en una dimensión alterna.

El consuelo lo entiendo en la consciencia de nuestra limitada capacidad como seres humanos y no perder el enfoque de la magnitud de las actividades, compromisos o sueños que tengamos, ya que ninguno es tan grande ni tan pequeño para glorificarnos ni para crucificarnos.

Y esperar a que las sensaciones se calmen como las olas del mar se calman, pero no detenerse, seguir avanzando aunque sea con lentitud pero jamás detenerse, porque llegará un día en que las aguas se calmen y nuestro barco se encuentro varado e inservible.

Relax… take your time. =)

Dos Líneas

En medio del entendimiento de las cosas originales. Buscando las formas conocidas en nuestra mente, olvidamos que los nombres generales sólo vislumbran las nociones de una inmensa gama de matices.

Como en las sensaciones, los pensamientos y las emociones, la distancia entre el calor y el frío, o el odio y el amor, son tan cortas como lejanas dependiendo los ojos del que siente en silencio. Así quedamos perdidos entre los pensamientos, las sensaciones y la inalcanzable realidad, meditando si lo que ocurre, ocurre, o si nuestra mente tuerce con suavidad las imágenes, los sonidos, los sabores, la temperatura y el tiempo.

Pero los números son más claros, aún en las difusas memorias los números siguen indicando cantidades que pueden recordarse y ubicarse, pensar en dos, en tres o en mil. Podemos recordar 100 noches, 10,000 lágrimas, un millón de estrellas, aún cuando jamás las lleguemos a contar.

Desde el punto irreal desde el que me encuentro, y se encuentra todo, puedo dudar de absolutamente todo lo que pienso y considero, no hay nada que parezca lo suficientemente cuerdo para ser solido y de verdad formar un universo. Pero existen dos líneas.

Dos líneas que suceden al mismo tiempo, que partieron de dos puntos lejanos el uno del otro, que no se cruzan entre si para no dejar de ser dos lineas. Dos líneas que curvean eternamente, que suben y bajan, que tiemblan y casi se desmoronan una contra la otra, pero no se tocan. Son dos líneas y su existencia se define como su separación, una tierna manera de acompañarse sin morir.

Caminan, corren, se casi diluyen y después engrosan su tamaño. Se conversan cosas y se colorean en risas de formas que ellas van creando. Se vuelven paralelas y después se alejan. Cada una escribe su propio destino. No se si las líneas lo saben, pero no se distingue ya una forma aislada, lejana una línea de la otra. En el mundo que existe van y vienen dos líneas que separadas forman una forma intangible y sin terminar, que se escribe a cada punto que nace desde el fondo de cada una de las líneas, son tan distintas una de la otra que perfectamente se distingue el color de ambas, el grosor y hasta el tintineo, pero la forma que forman es hermosa, irregular, errónea, dulce, suave, graciosa y elegante. Son la creación de lo único que puedo percibir como real a partir de las dos únicas cosas que entiendo que pueden existir.

Las líneas no lo saben, pero están condenadas a formar una forma eterna sin terminar, jugarán el juego de ser el límite de todo, la una para la otra. Llenaran el espacio con su forma que parece muchas pero es una sola, eterna y efímera a la vez, que existe y se percibe y cada que crece hacia delante se desvanece hacia atrás.

Rompecabezas de papel

¿Cuántas piezas que encajan perfectamente entre si, se mojan, se hinchan y se echan a perder para siempre dejando incompleto el rompecabezas?

Una cascada delgada y larga derrama millones de errores uno tras otro, miles se desvanecen en el fondo humedo del olvido y se van sin dejar ni manchas. Otro rebotan desquebrajando las piedras y el cartón que cubre las selvas cerebrales, abren caminos dudosos y precipitan decisiones, al final resbalan y se van sin más que lamentar.

Lentamente los hallazgos inconscientes que fluyen desde lo más profundo de la estupidez humana, se pegan como zanguijuelas a la piel de un corazón inocente y vibrante, radiante de luz intensa y cegadora. Convierte en despojos la fina carne que ahora se pudre y se desangra en la mesa, desnuda al anciano que deja ver sus arrugas corporales por todo su cuerpo, se vuelve una bola de fuego que crece y quema lo que encuentra, vuelve cenizas lo bueno que quedaba y derrite los deseos de besos enamorados.

Deja pues las manos sobre la barra y escucha aquella cascada romperse en lo más profundo de mis timpanos, una cascada que nace de mi delirio por no escuchar los sollozos de un corzón herido, que ahorqué con mis propias manos y le prive del aire que le suministraba.

Entonces es momento de volar y pensar. Desarmar la telaraña y reescribir las reglas con las que se juegan los juegos mentales, habrá que arrancar la carne podrida y morada de la piel que aún podemos salvar, y recuperar con tiempo y cicatricez la fuerza para volver a sostener con la misma mano un ramo de rosas rojas con una rosa blanca muerta en el centro.

Sólo quiero guardar silencio y mirar fijamente a muchos puntos a la vez, voy a dibujar con mis dedos en el aire un sendero que nos lleve a donde queremos ir. Cerraré mis ojos y veré con claridad lo que con los ojos abiertos no puedo ver sin los tonos grises, y levantar así del suelo las piezas que puedan salvarse y volver a poner en el papel lo que jamás debí mojar.