Parte 2

Sí sigues acelerando mientras bajas casi no sientes esfuerzo en las piernas, pero puedes sentir como su velocidad aumenta. Conforme la pendiente se eleva, esa fuerza extra es recompensada y uno sube como si pesará sólo 70 kilos.

Lo que sigue está chido también es la colonia Militar Marte, las casas se ven bien pero diferentes. Ya estamos en otro lado. Sin embargo se respira un ambiente de barrio antiguo, se siente el esfuerzo de la comunidad por mantenerlo hermoso y elegante, al puro estilo del oriente capitalino.

Me llama la atención todo. Quiero caminarlo y recorrerlo pero a decir verdad lentamente sólo parece un fraccionamiento grande y aburrido. Personas interesantes y fachadas que me han despertado un genuino interés por indagar más en las inmediaciones del barrio, de las sorpresas más agradables en el recorrido camino al trabajo. A esta distancia, deben haber pasado unos 15 minutos que salí de mi casa.

Agradezco que el camino esta 9 de 10 para tomar todo es camino y el transporte público también se ve y funciona muy bien. Y he aquí… Ese momento siempre inesperado pero a la vez el que espero con tanta expectación, curiosidad y agrado, es momento de cruzar por la entrada del canal de Apatlaco.

El charco

Apatlaco y su sobre ruedas que no descansa son para mí un vórtice en el universo que aún no acabo de descubrir. Tal vez una de las bajadas al centro de la tierra hasta por ahí en medio de ese mundo de sensaciones y de intenciones que se revuelven al rededor de algo tan fuerte como el deseo mismo de sobrevivir.

Sus edificios de construcción precária, los cables de la luz, los puestos de comida y los carritos y los puestos con todo tipo de productos. Es normal ver familias enteras, niños, niños vendiendo, niños desatendidos, niños con otros niños en los brazos.

La comida se ve deliciosa, he percibido al menos 6 puestos de barbacoa, 4 de carnitas y por lo menos 5 de antojitos y tacos. También hay dulces y postres. Frutas y verduras que se ven de una calidad variada, si un día necesita comprar ahí la verdura si hay que revisarle bien porque he visto de todo. Confieso no es mi elección número uno para compra de comida, aunque ojo, su cercanía con la central de abastos también puede ser algo a considerar.

Principalmente resalta la cháchara, la ropa, zapatos, tenis chinos, la fayuca, un gran número de puestos de fayuca y se ve bastante bien, hay de muchos montones diferentes. Hay una sección que claramente tienen bicis robadas, da miedo pararse por ahi a preguntar por cualquier cosa la neta. Por lo demás el trayecto es de lo más disfrutable, la variedad de personas, de sabores y aromas, música, vendedores en bicicleta, moto, caminando, el sol que a estas alturas ya me está empezando a hacer sudar, y con la mochila en la espalda me siento agradecido de sólo estar cruzando ese lugar. Aunque el otro día con mis compis de la oficina caminamos un poco, esta más o menos…

Es como Tailandia un poco.

Justo donde termina toda la felicidad de las lonas y los productos se encuentra el puente que pasa por encima de una línea del metro, no estoy seguro cuál, pero ese puente esta pesado. Cuando llegas a la primera elevación ya se ve la punta del edificio del trabajo, justamente el piso 7 y 8. El 15 al 45% del puente la sensación pasa por varias etapas.

El cuerpo ya duele un poco entonces depende de cómo vengas sufrirás. Si descansaste y previste bien la ruta, sabes que este es el último esfuerzo fuerte y podrás llegar al 35% con fluidez y bajar la fuerza hasta el 50% dónde la gravedad hace el resto.

Si te desvelaste, no planeaste tu ruta y aceleraste demás ahi en Cumbres de Maltrata y Petén seguro va doler. Seguro te preguntarás porque nací, y porqué pensé que hacer esto valía la pena. Mirarás por la borda del puente y verás en vertical los alambres que rodean las rejas de las vías del tren y el filo de la estación que está ahí no más, se ve como siguen los puestos por la banqueta de la avenida que se quedó allá abajo del puente, pero luego ya no miras más… Ya sólo al frente, ese edificio rojo y horrible que me da la sensación de violencia, abuso y abandono justo antes de caer.

Entonces todo es silencio por un instante, el sonido que hacen las ruedas y el camino se vuelven una vibración que se mimetiza con mi existencia y la sensación es como la de volar. Mover la dirección del mando para sentir las suaves curvas del viento y la graciosa sensación de que soy un dragón que da vueltas por las almas humanas para llevarlas a la luz o para comérselas.

Y ya todo es felicidad, de aquí hasta el estacionamiento deben ser 4 minutos y medio, a veces se atoran pero hoy no había nadie. Cuando hay tiempo esta es la parte indicada de la ruta para comer tacos de guisado: Charola de dos guisados y tortillas por 35 varos.

Aquí son los tacos de guisado

Es llegar media hora antes a trabajar y respirar profundo y entrar lentamente en otra dimensión, será un largo periodo que se pasa rápido, así que es mejor preparar la atención para lo que nos espera.

Más imágenes del camino

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