Tanta soledad involuntaria que sabe amarga,
se sienta a mirarme mientras intento andar,
por más esfuerzos y empeños,
más lágrimas que no deseaba llevar.

Tragicamente camina, se ve y se apaga,
entre veredas que ya no se pueden caminar,
risas se escuchan sobre mi cabeza a lo lejos,
tantos fantasmas me amordazan mis recuerdos.

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